9 de abril de 2023, 4:22 AM
9 de abril de 2023, 4:22 AM

Lo último de la chapucería política criolla, en medio de las acostumbradas ‘peloteras’ desatadas por la angurria de poder entre arcistas y evistas, tiene que ver con la filtración de un audio. Es atribuido al exministro C. Romero y en el que hace saber que, de ignara parte, recibirá información “maldita”. Tan “maldita” que será capaz de levantar a la gente contra el gobierno de L. Arce. El aludido admitió que es su voz la que se oye, pero dice que la grabación fue editada a conveniencia y desafía a quien la difundió a que la comparta completa.  Desde la Casa Grande del Pueblo le recomendaron a Romero que acuda al sicólogo.

 En la semana que concluye, también la pasó mal el vicepresidente D. Choquehuanca quien, con un ruego en la voz a quienes rechazaban su presencia, recién pudo dejar el aeropuerto de Chimoré, feudo del cocalero E. Morales al que, como todos los domingos, se escuchará hoy en su exclusivo espacio radial. Será otro de los ‘mensajes’ de quien hace tiempo largo que nada bueno tiene para transmitir. Excepto elucubrar sobre sus pretensiones de volver al poder que lo desvela, despotricar contra la gestión de Arce, -su exministro ‘capo’ en Economía-, y destilar fobias contra sus enemigos, entre los que acaba de sumar a AGL, su ‘yunta inseparable’ por 15 años.

 En este acápite, me suscribo plenamente con Manfredo Kempff que en su bien leída columna de opinión dice, entre otras verdades, que vivir escuchando todos los días lo que dicen los políticos en Bolivia, es un castigo que los bolivianos no nos merecemos.

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