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30 de junio de 2023, 4:00 AM
30 de junio de 2023, 4:00 AM

Han pasado más de cuatro meses desde que el 12 de febrero fuera descubierto en el aeropuerto de Barajas, (Madrid, España) un cargamento de media tonelada de cocaína en un vuelo de BoA entre Santa Cruz de la Sierra y la capital española. En las últimas horas han surgido revelaciones que podrían modificar las investigaciones y hasta cambiar la historia de un caso que hizo estallar un nuevo ‘narcoescándalo’ a los que el país ya parece acostumbrado. Ahora resulta que el ‘narcovuelo’ se habría originado en el aeropuerto Jorge Wilstermann de Cochabamba y que el de Viru Viru, en Santa Cruz, solamente fue usado como ‘tránsito’, según últimos ‘informes de inteligencia’ de los sabuesos de la recientemente reestructurada Felcn y la Fiscalía de Sustancias Controladas.

 Con tal motivo, el aeropuerto de la ‘Llajta’ fue allanado por fuerzas policiales, -incluyendo dependencias de BoA-, que secuestraron abundante documentación, equipos electrónicos, grabaciones de cámaras de seguridad, entre otras ‘evidencias’. El aparatoso operativo no registró hasta el momento ninguna detención, a diferencia de la media docena de funcionarios de rango medio de la línea bandera nacional y un encargado de canes de la Policía en Viru Viru y que guardan detención ‘preventiva’ en Palmasola.

De previsible modo, los ‘peces gordos’ de este caso, no cayeron en la red. Son sumamente escurridizos. Por eso, su esperada presentación en show televisivo ha quedado como asignatura pendiente del recientemente censurado, destituido y restituido ministro de Gobierno. ¿Otra vez será?

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