17 de agosto de 2023, 4:00 AM
17 de agosto de 2023, 4:00 AM

La justicia le dio la razón a Amaszonas y dispuso que los 4 aviones que alquila esta empresa tengan matrícula y vuelvan a volar. Pero el Gobierno, a través de la Dirección General de Aeronáutica Civil, se niega a cumplir el mandato judicial. Ya lo hizo una vez cuando el Tribunal aceptó el amparo constitucional y lo hace por segunda ocasión tras saberse el fallo. La pregunta que hay que hacerse es ¿dónde queda la fe del Estado y el cumplimiento de las normas? Es una pésima señal la que da la autoridad de aeronavegación, tanto al sector empresarial como al ciudadano. Queda la sensación de que ya no hay normas que garanticen nada si lo que se impone es la voluntad del todopoderoso Gobierno actual.

 Mientras se resuelve el tema de la línea aérea privada, hay noticias de la estatal Boliviana de Aviación que llegan desde las quejas de sus usuarios. En redes sociales reportan que el viernes demoró por más de 12 horas un vuelo a España, causando graves perjuicios a los pasajeros que debían tomar conexiones a otros lugares de Europa. Asimismo, cuentan que un vuelo a Miami retornó a Bolivia sin mayores explicaciones, después de haber despegado de Santa Cruz.

Así las cosas, los bolivianos se quedan con un casi monopolio de aeronavegación. Si Amaszonas tenía el 12% del mercado y Ecojet el 5%, resulta que ahora BoA pretende acaparar más del 90% del consumo de transporte aéreo. Los monopolios no son buenos porque la calidad se deteriora; peor aún cuando hay explicaciones que dar por vuelos demorados y otros cancelados.

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