1 de septiembre de 2023, 4:00 AM
1 de septiembre de 2023, 4:00 AM

El triunfo y la nueva marca de Héctor Garibay es una fiesta para Bolivia. Ver su gloria no hace más que emocionarnos. ¡Cómo no! Si las buenas noticias son escasas. No es que falten campeones, sino que sus campañas son silenciosas y carentes de todo apoyo. Hay que reconocer que los medios de comunicación no les dan la cobertura que merecen, pero también es lamentable que sus logros se consigan a fuerza de campañas económicas individuales, sin que el Estado sea un respaldo sólido como lo es en otras latitudes.

 ¿Cuántos Garibay hay en Bolivia? Cuando se acercan las Olimpiadas nos vamos enterando de que muchos deportistas entrenan en medio de necesidades básicas que hasta incluyen los uniformes, que deben peregrinar para conseguir quién pague los pasajes o los gastos de estadía en las sedes de los torneos. Esta falta de respaldo ha hecho que muchos jóvenes acepten vestir camisetas de otros países, porque allí les ofrecen recursos para llegar a cumplir sus metas.

Garibay hizo historia en México a pesar de haber sido sacado del programa Tunkas, que es un proyecto de respaldo a algunos deportistas bolivianos. Sin embargo, la ministra de Salud y Deportes corrió a darle la bienvenida y aparecer en la foto. Sería interesante saber si esa misma servidora pública sabe qué otros atletas tienen potencial, aman la disciplina que practican y tienen la actitud y el compromiso de conquistar sus sueños pese a las adversidades.

Que la historia de Garibay provoque un cambio en el país, donde el Estado puede hacer mucho y donde la empresa privada puede marcar la diferencia.

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