22 de septiembre de 2023, 4:00 AM
22 de septiembre de 2023, 4:00 AM

Sin trascendencia, el presidente Luis Arce Catacora participó en el 78 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU donde formuló un conjunto de propuestas “para que el mundo supere el sistema capitalista y avance hacia un nuevo orden mundial en el que todos los pueblos sean incluidos sin condicionamiento alguno”. En los 10 minutos que duró su alocución, el jefe de Estado tuvo mínima audiencia. Las imágenes mostraron semivacía la sede del organismo en Nueva York, reflejo del escaso peso específico de Bolivia en el concierto internacional de naciones.

 En la ONU, Arce Catacora pidió “darle una oportunidad a la paz a través del diálogo”. Una oportunidad que pisoteó su aliado ruso Putin con su brutal invasión a Ucrania y que Bolivia se abstuvo de condenar. En casa, el ‘hermano Lucho’ tampoco ha llamado a la cordura a los revoltosos que, entre arcistas y evistas, amenazan frecuentemente con convulsionar al país.

En Naciones Unidas, el primer mandatario habló también del reconocimiento a la Madre Tierra y de la escasez del agua, pero ha sido incapaz de frenar los avasallamientos de tierras, la destrucción del bosque y a un ministro promotor de bloqueos por un proyecto carretero que afectará los acuíferos que surten a más del 60% de la población cruceña. Por último, demandó “comprensión para los Derechos Humanos y la democracia”, pero su Gobierno tiene en prisión y exhibe como trofeos políticos a la expresidenta Jeanine Áñez y al secuestrado gobernador cruceño, Luis Fernando Camacho. ¿En qué quedamos, señor presidente?

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