6 de noviembre de 2023, 3:55 AM
6 de noviembre de 2023, 3:55 AM

El Gobierno sostiene, y es cierto, que la inflación de Bolivia es la más baja del continente. La semana pasada, el ministro de Economía sostuvo que hay un incremento de precios estacional por los meses de fin de año, pero insiste en que las finanzas del país marchan bien y que luego los precios van a volver a bajar. Si comparamos nuestra situación con la de Argentina, sin duda estamos mejor. Pero si miramos lo que está pasando en Paraguay, queda la sensación de que a Bolivia le tendría que tocar mejor suerte.

 Las cifras macroeconómicas dan un pantallazo general de lo que pasa en un país, pero esos datos no siempre se reflejan en el bolsillo individual/familiar del boliviano. Un estudio del Centro de Estudios Económicos de Cainco señala que el ingreso de los hogares ha caído al menos un 10% después de la pandemia. Es cierto que hay más empleo, pero la gran mayoría es informal y, muchas veces, con remuneración que está por debajo del salario mínimo nacional y son estabilidad. También es cierto que hay baja inflación, pero también que el contrabando sigue descontrolado y está golpeando a la industria nacional, por tanto, disminuyendo la posibilidad de generación de trabajo formal.

Son muchos los desafíos. El Gobierno debe poner todo el esfuerzo para que los siguientes meses y años mejore la calidad de vida de los bolivianos y eso solo se logra mediante un trabajo coordinado entre el Estado y la iniciativa privada. Dar mayores condiciones a la inversión, ayudará a que haya más empleo digno y, por tanto, que aumente el poder adquisitivo de todos.

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