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20 de diciembre de 2023, 3:00 AM
20 de diciembre de 2023, 3:00 AM

Hermosa pero revoltosa. Cuando la nicaragüense Sheynnis Palacios se alzó con la corona de Miss Universo, el presidente Daniel Ortega celebró con entusiasmo, considerándolo un legítimo motivo de alegría y orgullo para Nicaragua. Sin embargo, la euforia fue fugaz cuando descubrieron que la nueva Miss Universo había participado en las protestas de 2018 contra el régimen de Ortega, un acto de valentía que desencadenó una reacción predeciblemente autoritaria.

Con la bilis revuelta, Ortega acusó a Sheynnis de sedición y de conspirar contra Nicaragua. Y para armar el culebrón, señaló a Karen Celebertti, organizadora del concurso de belleza de su país, como traidora a la patria, llevándola a renunciar a su cargo. Sin embargo, al encontrarse en el extranjero y no poder regresar, Ortega centró su ira en el esposo y el hijo de Celebertti, deteniéndolos bajo cargos de conspiración por supuestamente manipular el certamen para promover un golpe de Estado con apoyo internacional. ¿No suena familiar esta historia?

Sheynnis era apenas una adolescente durante las protestas de 2018, brutalmente reprimidas por Ortega, resultando en la muerte de 320 personas. La represión logró sofocar las voces y relegar las banderas rebeldes azul y blanco. ¿Es mera coincidencia que el vestido de Sheynnis en Miss Universo fuera blanco con una capa azul? Más allá de las afirmaciones del dictador, lo cierto es que la mujer más hermosa del planeta ha ganado miles de admiradores que anhelan la partida de Ortega de una vez por todas.

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