.

17 de enero de 2024, 3:00 AM
17 de enero de 2024, 3:00 AM

En el mes de abril de 2023, la Autoridad del Sistema Financiero (ASFI) dispuso la intervención del Banco Fassil por supuestos delitos financieros, mientras que la Fiscalía ordenó la aprehensión de sus principales ejecutivos y su envío al penal de Palmasola. La intervención de la ASFI alcanzó a más de ochenta sucursales de la entidad bancaria. Desde entonces han transcurrido nueve meses y el estado de un buen número de esas oficinas que están precintadas, es de total abandono. Entre el polvo y la basura acumulada, el deterioro de sus instalaciones salta a la vista. Nadie parece estar a cargo de un mantenimiento mínimo.

La avenida Monseñor Rivero es una de las principales de la capital cruceña. En su recorrido de norte a sur y viceversa, conecta el primer y segundo anillo de circunvalación. Por tanto, el tráfico vehicular, a la par del movimiento de personas, es permanente e intenso. En una de sus esquinas, frente a la Plaza del Estudiante, funcionaba una de las agencias de Fassil. Allí, su antes bien cuidada área verde bordeando el edificio, se ha convertido en muladar donde crece la maleza y se acumulan desperdicios diversos.

 ¿Será mucho pedirle a los interventores de la ASFI que, de tanto en tanto, se hagan cargo del cuidado y de la limpieza del lugar? O algo tendrá que hacer, a través de la secretaría correspondiente, la Alcaldía Municipal frente a un inadmisible atentado contra el ornato público urbano. Como el que reproduce la imagen penosa de la ciudad ñuflense cuyo desaliño y ‘cuchuquera’ constituyen un sello característico deplorable.

Tags