.

25 de enero de 2024, 3:00 AM
25 de enero de 2024, 3:00 AM

Los feriados largos y soleados suelen ser propicios para que la gente se dirija al campo en busca de diversión familiar. No obstante, la experiencia comienza mal tras llegar al primer peaje de la ruta. Allí, la fila de vehículos se extiende a veces más de un kilómetro, lo cual no sería dramático si todos respetaran su turno y el tráfico fluyera de manera ordenada. Sin embargo, estamos en Bolivia, donde los sinvergüenzas parecen tener carta blanca para actuar como les plazca. Unos se adelantan por la derecha desafiando baches y levantando polvo para los demás. Y otros optan por rebasar por la izquierda, invadiendo el carril contrario y generando un caos atroz. Para estos individuos, ya no importa reincorporarse a la cola antes de llegar al peaje, ya que han descubierto que pueden continuar por la izquierda y pasar sin pagar, sin que haya un funcionario que tome nota de la placa o un policía en moto que los alcance para aplicar la multa que merecen.

Las colas en los surtidores están volviéndose más frecuentes, y también aquí es necesario lidiar con los avivados que se adelantan a los demás. Las largas filas de vehículos se extienden sobre la avenida, y si todos fuéramos respetuosos y organizados, formaríamos una sola fila por el lado derecho para no obstruir la vía. Al llegar al surtidor, cada vehículo ocuparía la primera bomba disponible. Sin embargo, esto no ocurre así. Los avivados no tienen reparos en hacer la cola bloqueando los carriles de la izquierda, con tal de cargar combustible antes que los demás. Algún día aprenderemos que el respeto al prójimo beneficia con creces a la colectividad.

Tags