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10 de julio de 2024, 4:00 AM
10 de julio de 2024, 4:00 AM

Las temperaturas invernales que se dejan sentir más fuerte en las pampas de Viru Viru, recibieron la noche del lunes al presidente de Brasil, Luis Inácio Lula de Silva, en su visita oficial a su par boliviano Luis Arce en Santa Cruz de la Sierra. El ‘surazo’ enfrió las manos desnudas del mandatario visitante que intentó calentarlas en los bolsillos de su abrigo. No pudo hacerlo porque en ese momento empezaron a ejecutarse los himnos nacionales de ambos países y otros actos protocolares.

A Lula se lo vio incómodo parado sobre una pequeña tarima y con el viento helado e impiadoso soplando a sus espaldas. Dirigiendo una mirada inquisitiva a alguien de su comitiva, seguramente relacionado con protocolo, movió la cabeza en señal aparente de desaprobación. Y es que las condiciones del tiempo no eran adecuadas para permanecer al aire libre en la terminal aeroportuaria. Los honores correspondientes a la investidura del gobernante brasileño tendrían que haberse rendido bajo techo, en ambiente cerrado. 

 Se prolongó el acto entre saludos, apretones de manos, abrazos, besos y la infaltable ‘fotito’ del recuerdo con autoridades locales, nacionales y delegados de organizaciones sociales, estos últimos tiritando de frío ataviados de sus trajes originarios. Tras pasar revista a una columna del Colmilav y recibir el saludo de rigor a voz en cuello, el ‘visitante ilustre’ que volvió al país después de 15 años, partió rápidamente a su hotel en procura de un abrigado y reparador sueño en suelo cruceño.


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