Escucha esta nota aquí

El radialista y gestor cultural yacuibeño Carlos Langa, junto a tres chefs, preparan la paila de comida más grande que haya existido en Santa Cruz de la Sierra para el próximo domingo 28 de febrero.

Esta actividad estaba prevista para este 21, pero la fecha se trasladó para el siguiente domingo, porque se sumaron nuevas instituciones. El jueves se trasladará la paila de metal al Parque Urbano donde se cocinarán 3.000 kilos de comida.

En la paila que mide 10x3 metros, con una profundidad de 28 centímetros, saldrán 5.000 platos de guiso de pollo, que también llevará 20 tipos de verduras, chorizos colorados y ahumados y tocino.

Esta paila, en la que después se podrá preparar majao, feijoada, paella y cualquier tipo de guiso, pesa tres toneladas y media. Fue elaborada con aleación de varios tipos de metales que soportan altas temperaturas, y, sobre todo, que no contaminan la comida que en ella se cocina.

La preparación se hace con fuego a leña y dependiendo del tipo y la cantidad de comida que se prepara, la cocción puede tardar entre cuatro y seis horas.

El impulso

Carlos Langa, que conduce el tradicional programa Chaco y punto, los domingos de 9:00 a 12:00, por EL DEBER Radio 103.3, dice que está muy agradecido con Santa Cruz, donde vive desde hace 47 años, por todo lo que le ha dado esta tierra. Acá formó su familia y se desarrolla profesionalmente, por ello es que siente que está en deuda con este lugar y quería hacer algo como forma de agradecimiento.

Hace pocos meses sus amigos chefs Ramón Moncho Vásquez, y los hermanos Willy y Luis Chuquimia, en una intensa conversación, le propusieron construir una gigantesca paila, que sirva para preparar comida masiva, que se pueda utilizar para recaudar fondos y ayudar a la gente que lo necesita.

A Langa le gustó la idea y se puso manos a la obra. Se fue a buscar fierros a diferentes lugares de la ciudad, dice que escarbó en depósitos y tinglados, que habló con hojalateros y soldadores. Preguntaba cómo se puede fabricar un recipiente de esas características, grande, de fácil traslado y que sea duradero. Y dio con las personas y el lugar que buscaba. Encargó su paila gigante, vio cómo la fabricaban bajo sus especificaciones y consiguió su objetivo.

El recipiente quedó listo. Había que darle uso y nada mejor que preparar una comida para muchas personas y que lo recaudado sirva para un grupo que da mucho a la sociedad. Los elegidos fueron los Bomberos Voluntarios, que trabajan arriesgando sus vidas apagando incendios, no solo en la ciudad, sino también en otros lugares, como lo hacen cada año en la Chiquitania.

Se colocarán en el Parque Urbano pequeños toldos, con mesas y sillas, para que una familia se pueda acomodar en cada una, respetando el distanciamiento social. Habrá un escenario, separado de donde esté la gente, donde se presentarán algunas bandas y tamboritas invitadas para que amenicen la jornada dominical y solidaria.

Se prevé que el domingo 28, a las 7:00, empiece la cocción, y antes del mediodía esté la comida.

Comentarios