Opinión

Carta de un revolucionario a Evo Morales

10 de marzo de 2021, 5:00 AM
10 de marzo de 2021, 5:00 AM

Le escribo preocupado Jefecito. Le ha salido bonita la escena esa en que se hace el pobrecito. Le faltaba pedirle una monedita al entrevistador y ahí la sellaba Jefecito. ¡Qué bien actúa! En una de esas, despinte un poco su chompita y ¡más lindo le hubiera salido! O retenga el aire para tapar su huata Jefecito. Así nomás, se nota clarito que le ha estado cascando como huérfano harta fritura en la Argentina, Jefecito. Hasta parrillitas le cascaba con el Fernández, ¿no? Bien Jefecito, linda su huatita, pero hay que bajarla nomás, ¿no ve?

Mejor si en una de esas se pone usted a lagrimear. ¿No cree? Yo sé que a veces lagrimea por sus wawitas. Tanta wawa coqueta que lo hace sufrir a usted pidiéndole regalitos para sus fiestas de quince. “Evito cuando salga bachiller me lo vas a comprar un Toyotita”, “Evito cuando termine el colegio, me lo vas a construir casita”. Ay, ¡cómo piden!, pero no es eso lo que me está preocupando Jefecito.

Me preocupa que el chacrita que ha elegido de presidente, se termine enamorando del cargo, ¡de su cargo!, Jefecito. Antes me preocupaba que no sepa decir nada más que “golpe de Estado”, pero ahora ya me he quedado tranquilo. Le ha yapado bonito algo de “la dictadura” de la Jeanine. Al menos ya dice unas cinco a seis palabras. Pero, ¿será leal? Ojalá que sí, porque nuestro ‘vice’ sí que preocupa. Me quedé tranquilo cuando lo escuché hablar del cóndor con dos alas, diciendo que vuela. ¡No sabía eso, Jefecito! Además, ¡todo el mundo suspirando de gusto! Ahí me he sentido bien Jefecito. Siento que nuestras cositas funcionan. Ya ve que nos ha funcado bien lo de “la revolución en democracia”, “la Pachamama” y dos o tres macanas con las que venimos machacando.

Esito sería Jefecito. Sé que la ha pasado grave con el coronavirus. ¿Ve que no era un resfriadito nomás? Bueno, usted sabe bien pues. Tanta gente del Chapare se nos ha ido, ¿no ve? Clave ha sido eso Jefecito, que los saques a la calle y se contagien harto, se nos vayan rapidito y podamos culpar al Imperio, al Mesa y a la Jani de traer esos virus. ¡Qué bandido! Pero, ¿usted ya está bien? Esa era mi preocupación. Me han dicho que ha comido harto en la clínica y que lo han visitado hartas compañeritas con sus trajecitos de scouts. Me alegro Jefecito.

En fin. Ya te he visto otra vez en campaña, tan entero, recordándonos el golpe. Me alegra que se arruinen esos que se han querido inventar el cuentito del fraude, haciendo lío por unas cinco mil ánforas de voto, Jefecito. Finalmente, ¿de dónde se inventan tanta mentira? ¡Tanto odio y racismo! En todo caso, por suerte, hay un montón de compañeros que se han creído el cuento Jefecito. Felices repiten que “la revolución sigue”. Ay, has tenido suerte, pero. Parecía que les pagaban a esos cuates de la Jeanine y el Murillo para gobernar mal. Lo hemos podido extrañar don Evo, así. Harto, che.

Ahora, ya me he fijado cómo estamos haciendo las cosas: el Arce ha removido en la Cancillería a todos los que habían estudiado. ¡Bien tirado! Vamos a meter a la gente del “proceso” en las embajadas, ¿no ve? ¿Puedo meter a mi Nenita? Vos sabes Evito, ¡mi compañerita es! Acá no puedo ni ir a visitarla. Mi esposa está espiando todo lo que hago. Pero si me la mandas a Lima o a Buenos Aires te voy a agradecer. Sabes, además, luchadora es y yo voy a poder ir a visitarla a ella y al Coquito, ¡mi changuito que nos hemos tenido con la Nenita! ¿Ya? Le pido, Jefecito.

Ahora estamos en campaña y ya me he enterado que estás vueltiqueando con autito oficial. ¡Tan bandidito eres! Hay que ganar, Jefecito. El Luchito bien está haciendo despidiendo a montón de pititas llorones, que se quieren quedar votando por los racistas de siempre, Jefecito. Encima, ¡habían querido ganar sueldo, a ver! Muy cínicos ya, ¿no ve?

Ya Jefecito. Sé que le ha escrito mi tía Teodora felicitándolo por su retorno. ¡Le ha escrito en aymará! Respondele nomás. No importa que no entiendas Jefecito. Dile que todo está bien. Harto reniega, dice que mucho te han calumniado. Ay.

Un saludito revolucionario bien cariñoso.



Tags