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Tres años después una pericia técnica científica del Iitcup Santa Cruz, unidad policial especializada en el análisis criminalístico de diversos hechos, le puso rostro e identidad al policía que casi le quitó la vida al gerente de Eurochronos Erick Peña, que fue utilizado como un escudo humano la mañana del 13 de abril de 2017, cuando se desarrolló el atraco frustrado de la joyería en la que él trabaja hace varios años.

El ahora acusado por homicidio en grado de tentativa es el policía Edgar Huanquiri Q. y aquella mañana de julio vestía una polera manga larga color plomo, gorra azul y negro (con el logotipo de la firma Nike) y zapatillas blancas. El dictamen pericial identifica al agente como un hombre de contextura robusta, que aquel día tenía un arma de fuego marca Glock, modelo 17, de color beige y calibre 9x19 milímetros.

Las imágenes de las cámaras de seguridad que EL DEBER volvió a revisar, muestran el momento en el que este policía dispara. El dictamen del Iitcup indica que esto sucedió poco menos de cinco minutos antes de las 10:00, cuando había comenzado el desenlace final del atraco frustrado a la tienda.

Sin embargo, el peritaje no solo se queda en la identificación de esta persona, que era funcionario de la Felcc en ese año, sino que también indica, basado en una nota de un canal de televisión, que este sujeto estuvo preso en Palmasola junto a dos de sus camaradas por la presunta comisión de delitos (un caso de extorsión y otro de abuso sexual) en Yapacaní en abril de 2019.

Después de que Erick Peña fuera encañonado, tomado de rehén y sacado del interior de la joyería junto a otros funcionarios por la gavilla de delincuentes, él queda agazapado para protegerse detrás de una maceta, al lado del límite físico de la construcción que había al lado de la tienda. El disparo le llegó a la altura del abdomen.

La identificación del policía que dispara contra Peña, fue posible gracias a la concatenación, comparación y análisis criminalístico de las imágenes en movimiento.

El peritaje deja abierta la probabilidad de que el mismo policía pudo haber accionado su arma para impactar contra Ana Lorena Tórrez que falleció tras una agonía de más de 22 minutos estando herida en el suelo sin recibir el oportuno socorro.

El peritaje del Iitcup establece que en el momento en que se ejecuta el disparo, el policía no discrimina sobre cuál es la condición de Peña, ya que actúa como si se tratara de una amenaza.

El perito lo califica como un grave error, pues incluso se observa su conducta cuando después pretende disimular su mala acción con la atención a otra víctima y dirigiendo sus movimientos, de forma errática, hacia a otros ámbitos de la escena de los hechos.

El estudio pericial hace notar que son otros los policías que levantan y auxilian a Peña.