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28 de diciembre de 2023, 4:00 AM
28 de diciembre de 2023, 4:00 AM



Aldana Fernández/ CEO DE GREAT PLACE TO WORK

El liderazgo es un arte. Se requiere habilidad y a la vez conocimiento para gestionar personas hacia la maximización del talento. No basta con ser buenas personas.

El estilo de liderazgo influye en el 50% del buen clima laboral. El rol del líder es determinante para incrementar la motivación, el compromiso y la productividad del personal. El líder construye o destruye relaciones y en ello se basa el ambiente laboral. 

La confianza, es el elemento clave en la construcción del vínculo entre líder y colaborador. Esta se construye en base al relacionamiento cercano y a una serie de acciones bien administradas por el líder; no es fruto del azar, del nombre del puesto y tampoco de la simpatía. Se establece a través del tiempo que se dedica a conocer a la gente y de acciones bien planificadas y determinadas. 

En el último benchmark del Ranking de Los Mejores Lugares para Trabajar de Bolivia 2023, identificamos lo que más valora el personal de sus líderes y entre estos están: La conducción honesta y ética de los líderes 94%; la competencia del líder 93%; el buen trato independientemente de la posición u otro 93%. Cada sentencia mencionada tiene correlaciones directas con los elementos que se describen a continuación y que hacen a un buen liderazgo para beneficio del ambiente laboral. 

1. Comunicación transparente.- los colaboradores valoran la honestidad del líder, quien informa las cosas como son en el momento apropiado y con el debido tacto. Se ocupa por mantener informados a todos, pero a la vez se muestra interesado por escuchar abiertamente las opiniones de su gente. Fomenta la cultura de puertas abiertas, suele ser quien crea instancias para acercarse a su gente y no solo espera que lleguen a él. 

2. Competencia del líder.- se entiende por competente, a un líder capaz, conocedor del negocio y a la vez hábil para gestionar personas. Es quien se asegura de que todo el personal esté debidamente capacitado, distribuye equitativamente las tareas, asigna responsabilidades en base a los perfiles de cargos, asigna objetivos, de clara dirección hacia dónde va el equipo, orienta y apoya. Denota habilidad para resolver problemas y conflictos. 

3. Buen trato, es equitativo, imparcial, trata a todos por igual independientemente de su género, raza, edad e incluso desempeño, este último suele ser el más difícil. Reconoce los esfuerzos, alienta al equipo a ir por más, está atento a los avances del personal. Promueve el equilibrio, es respetuoso con su gente y sabe atender las necesidades individuales de su equipo. 

En las organizaciones también encontramos líderes tóxicos, acomodados en su cargo o esperando ser servidos. Estos tipos de perfiles generan pérdida económica a la organización, dificultan el compromiso del personal y fomentan que los colaboradores elijan dejar la organización. El lograr el alineamiento idóneo del liderazgo es responsabilidad de la alta gerencia y ocupación del área de talento humano en las empresas. 

Desde Great Place to Work tenemos comprobado que las organizaciones con mayor homogeneidad en la experiencia de clima laboral del colaborador traen mejores resultados. Para ello se requiere priorizar el desarrollo de habilidades de liderazgo y dotar de herramientas idóneas al líder para la gestión del talento. No bastan las buenas intenciones cuando la implicancia del estilo del líder y sus competencias son cruciales para el buen desempeño del personal y el cumplimiento de objetivos.

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