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Todas las elecciones son cruciales, pero estas parecen fundamentales para la vida de Estados Unidos. Una de las razones es que los candidatos han estirado la cuerda y radicalizaron sus propuestas, otra es el escenario mundial de la pandemia por el coronavirus, pero quizás una tercera sea la más importante, es decir, cómo será la vida después de la pandemia. Cómo afrontar la situación económica que dejará otro escenario para las potencias mundiales y más para EEUU que supera los 6,2 millones de contagios y roza los 190 mil muertos.

Ocho noches de convenciones entre Demócratas y Republicanos, con diferencias radicales entre uno y otro. Los mismos temas, pero con visiones opuestas. Pareciera que, en EEUU, quien no es republicano es demócrata y viceversa.

“Esta es la elección más importante de la historia de los Estados Unidos”, dijo Trump mientras cerraba la Convención Nacional Republicana el jueves pasado.

Mientras tanto Joe Biden, al aceptar su nominación, expresó que estos son los comicios que pueden tener las “mayores consecuencias” para el país.

En EEUU el voto no es obligatorio y ambos candidatos, en formas diferentes buscan entusiasmar a acercarse a las urnas porque la vida de su país ‘está en juego’ para unos y ‘corre peligro’ para otros.

Los demócratas, a la cabeza de Joe Biden fomentaron durante cuatro noches la unidad, el cambio climático, la ciencia y la seguridad del país. También apostaron por la justicia racial, el sistema de salud y la migración. Fue en forma virtual, mostrando un grado de mayor conciencia por el contagio del coronavirus.

En tanto, el actual presidente Trump, que busca la reelección, lo hizo desde los jardines de la residencia oficial, lo que causó no poco debate.

La multitud que lo acompañaba no guardaba distanciamiento social ni utilizaba mascarillas, a pesar de que en el ingreso se habían distribuido.

“¿Cuál es el nombre de este edificio?”, preguntó Trump en tono jocoso, como si no le diera importancia al hecho de dar el discurso desde allí. “Al fin y al cabo, somos nosotros quienes estamos aquí y no ellos”, dijo en referencia a los demócratas.

Dividiendo aguas, nombró casi 30 veces a su oponente, criticó su tibieza y estigmatizó a su partido como la supuesta ‘extrema izquierda’ caracterizando a sus manifestantes como saqueadores y violentos. Trump defendió los valores, la familia y la fe como estandartes que guiarán a su nación y no olvidó de incluir en el repertorio los riesgos del fraude electoral que se están tramando.

Así como en los últimos días el Partido Republicano, que él representa, decidió alarmar a la población con un mensaje de temor, ‘si Trump no continúa en la Casa Blanca, el país caerá en el caos’. Pero para sus opositores el caos es hoy, no solo con las cifras de la pandemia sino con la desocupación y la debilitada economía. Sin embargo, el vicepresidente Mike Pence en su discurso, expresó: “El 3 de noviembre, ustedes tienen que preguntarse en quién confían para reconstruir esta economía”.

Después de las convenciones, ambos candidatos inician un largo recorrido proselitista.

Pero lo más esperado serán los tres debates presidenciales que ya tienen fecha y lugar: el 29 de septiembre en Cleveland, el 15 de octubre en Miami, y el 22 de octubre en Nashville. Las elecciones serán el 3 de noviembre.