.

22 de julio de 2022, 4:00 AM
22 de julio de 2022, 4:00 AM

Fiel a su estilo de hablar casi siempre de él mismo, de lucir sus supuestos logros y de ponerle a las cosas su nombre -como ahora hace con la denominada Copa Evo- el jefe del MAS, Evo Morales, relató esta semana en Buenos Aires que él pagó a ‘expertos’ de Cuba, Venezuela, Argentina y España para que asesoren en la nacionalización de los hidrocarburos el año 2006, durante su primer Gobierno.

Morales dijo que ante la resistencia que había de algunos de sus ministros y de los técnicos bolivianos, les instruyó a los asesores extranjeros ‘yo quiero que el decreto diga que debajo del suelo y fuera del suelo ese gas debe ser de los bolivianos’.

Esas declaraciones las hizo en una conferencia en el Instituto Patria, entidad del ‘think tank’ peronista fundada el 2016 por Cristina Fernández de Kirchner, que tiene por objetivo promover el pensamiento latinoamericano, según su sitio web.

 Las confesiones de Morales se conocieron precisamente en los días en que en Bolivia se supo del fallo del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (Ciadi), dependiente del Banco Mundial, que determinó que Bolivia debe pagarle al Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) 105 millones de dólares por la nacionalización del servicio de pensiones, como indemnización e intereses por el retraso injustificado en un proceso que lleva más de 11 años sin resolverse.

Al respecto, Morales dijo en Buenos Aires que varios de sus ministros de entonces le advirtieron que con las nacionalizaciones las empresas transnacionales podrían demandar al Estado boliviano ante el Ciadi, y que él no sabía qué era el Ciadi ni el Banco Mundial y que entonces dijo que él no tenía por qué estar sometido a esos organismos internacionales.

En consecuencia, ordenó a un grupo de técnicos que redacten una carta que diga que Bolivia se retiraba del Ciadi y que si había una demanda se haga en el territorio nacional. ‘Sencillo’, matizaba con orgullo el jefe del MAS en esa conferencia.

Lo que no le dijeron los técnicos, o le dijeron pero él prefirió ignorar, es que aun retirándose del Ciadi, el país continuaba teniendo obligaciones porque al firmar los contratos de inversiones con las empresas, el Estado se comprometió a cumplir con una serie de condiciones, incluyendo el reconocimiento de mecanismos independientes de arbitraje.

La prueba de eso es que 16 años después llegó el fallo del Ciadi con la orden de que Bolivia le pague 105 millones de dólares al BBVA porque le está quitando la administración de los sistemas de pensiones, aunque el Estado tampoco logró hacer ese traspaso en todos estos años.

Y no es el único caso. Hay por lo menos otros diez casos aparte del de BBVA en los que Bolivia perdió procesos arbitrales por las nacionalizaciones, por los que tuvo que pagar más de 700 millones de dólares, y otros 400 millones que aún están pendientes de cumplir, entre ellos el caso del sistema de pensiones.​ Con más de 1.000 millones de dólares pagados o por pagar, a Bolivia le salió muy caro el denominado proceso de ‘nacionalización’, que en algunos casos ni siquiera fue tal, porque no hubo expropiación sino acuerdos de sociedad con las mismas empresas para que continúen operando, como en el caso del sector petrolero.

Si los asesores de las ‘nacionalizaciones’ fueron cubanos, venezolanos y argentinos, ahora se entiende porqué le fue al país como le fue. Es que ni los unos ni los otros son precisamente buenos ejemplos en el manejo de sus economías.

Tags