17 de agosto de 2022, 4:00 AM
17 de agosto de 2022, 4:00 AM


El plan es básicamente un conjunto de acciones que se pretende ejecutar en un determinado tiempo y ámbito territorial o institucional, para solucionar los problemas identificados en un diagnóstico. Para ejecutar esas acciones son necesarios ciertos dispositivos de eficacia.

Por eso el diseño del plan, en cualquier modelo de planificación, contiene tres acápites básicos: 1) un diagnóstico situacional donde, con base en el análisis de datos sobre la realidad, se identifican los problemas; 2) el diseño del plan con las acciones referidas. Puesto que los recursos casi siempre son escasos y el tiempo para el que se planifica no siempre es suficiente para solucionar todos los problemas, además se trazan objetivos indicando en qué medida se los quiere solucionar; y 3) un diseño operativo integrado por la estructura de responsables, el presupuesto, el cronograma y los mecanismos de seguimiento.

Las acciones pueden ser proyectos, programas, servicios y adquisiciones, entre otras. Los proyectos, hay de distinto tipo: sociales, ambientales, de infraestructura, de investigación, de estudios de preinversión, de ley, de reglamentos, etc.

El diseño del plan no es igual que el del proyecto. Este último, en lugar de objetivo, contiene el objeto del proyecto; en lugar de un diagnóstico, contiene el estudio de prefactibilidad; en lugar de acciones, contiene actividades o ítems a ejecutar, entre otras diferencias. El proyecto es el diseño de una de las acciones del plan. Por eso, el proyecto, en la parte de los antecedentes, debe hacer referencia al plan y a los indicadores del problema a los cuales busca contribuir. 

Además, cada tipo de proyecto tiene su propia estructura de diseño. No es lo mismo el diseño de un proyecto de infraestructura que el de uno social, ambiental, de investigación o de ley. Sin embargo, en términos genéricos, un “proyecto” es todo diseño de algo previo a su aprobación o ejecución.

Es común la confusión entre planes, programas y proyectos. Esto ocurre debido a que son los propios profesores de las universidades quienes los confunden. Para que esto no ocurra, debiera exigirse que todo/a docente, como requisito ineludible, deba tener formación, al menos a nivel de diplomado, en 1) metodología de la investigación, 2) diseño de proyectos y 3) planificación, de modo que sepan diferenciar el diseño del plan respecto al del proyecto, así como este en sus diferentes tipos.

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