.

5 de octubre de 2023, 3:00 AM
5 de octubre de 2023, 3:00 AM

La semana pasada, el Ilustre Concejo Municipal de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, hizo un homenaje a la persona de don Cristóbal Roda Daza, reconociendo la vida y el aporte que dio para que Santa Cruz fuera lo que es hoy.

Soy uno los convencidos que los reconocimientos y homenajes constituyen el tener presente a quienes de una u otra manera han hecho algo que no puede quedar en el olvido y es obligación de las nuevas generaciones y sus autoridades, reconocer la obra que fue cimentando lo que hoy disfrutan.

Don Cristóbal Roda Daza, fue uno de esos ejemplos, quien, al volver de terminar sus estudios en la culta Córdoba, se asentó en su tierra con más sueños y proyectos con su profesión de arquitecto que nunca dejó de ejercer. Con el único capital que era la ilusión de crecer, de hacer las cosas con amor y fe. La primera construcción importante en su vida fue tomar en matrimonio a la señora Gladys Vaca El-Hage para formar y construir una familia con fuertes bases de amor, cariño y responsabilidad.

          Como arquitecto, su inicial empresa fue la construcción, y después se topó con la madera, que dio lugar a la formación de un aserradero y carpintería, siendo estas actividades las primeras empresas que formaron lo que posteriormente daría lugar al Grupo Industrial Roda.

          Don Cristóbal, que así prefería que lo llamen, era además un buscador de progreso, de tecnologías mas avanzadas que al regresar de sus viajes empezaba a implementar en sus diferentes actividades la tecnología más avanzada, los equipos y maquinaria siempre de última generación en cada época, poniéndose a la vanguardia del desarrollo en Santa Cruz.

          Así transcurriendo su camino formando nuevas empresas, fue formando fuentes de trabajo y empleos, haciendo sentir a sus trabajadores que no solamente cumplían su trabajo por una remuneración, sino que los fue formando como parte de una familia empresarial y era a quienes más cuidado tenía, veía cuales eran sus necesidades y fue dándoles ese especial tratamiento que los trabajadores de sus empresas se sientan parte de ellas, y esa filosofía sigue vigente como parte de la savia que corre dentro de cada empresa del grupo empresarial.

          Asimismo, para don Cristóbal y su esposa Gladys, el trabajo nunca fue un sacrificio, inculcaron a sus hijos el valor del trabajo, donde no existían diferencias o preferencias con resultados que ahora vemos.

          Don Cristóbal Roda Daza no fue solo un constructor de empresas, fue un constructor vidas, en las que, a sus trabajadores, les inculcó el ánimo de seguir adelante, sin desfallecer, siendo él, personalmente, el ejemplo de lo que pedía.

          La historia de los constructores de la Santa Cruz moderna, es una historia de emprendedores y de mucho sacrificio ante las tremendas condiciones en la que se encontraba Santa Cruz a mediados del siglo pasado, la visión, esfuerzo, empuje y profundo sentimiento de pertenencia de esos hombres, como don Cristóbal Roda Daza que es parte indisoluble de esos creadores de sueños, ha permitido que las generaciones posteriores pudieran vivir en una Santa Cruz moderna, progresista y que hoy muestra con orgullo sus logros.

Tags