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En el marco del mes cívico cruceño el gobernador Rubén Costas Aguilera visitó el programa ¡Qué Semana! de EL DEBER Radio, donde habló de Santa Cruz, de su futuro político, su relación con la presidenta Jeanine Áñez y el trabajo que viene desempeñando en su gestión.

Se considera un llanero, un hombre de campo, donde los toros cuando arrecia la tempestad siguen caminando, en las noches oscuras los rayos y truenos, medio agachan un poco la cabeza, entre cierran los ojos por la lluvia y van siguiendo el lucero del alba.

“Y después siempre amanece y queda la llanura inmensa para mirarla con toda la seguridad y con toda la luz para seguir caminando y eso es lo que tiene que hacer Santa Cruz. Y ese toro no es Rubén, es el sentimiento de Santa Cruz”.

También recordó que uno de los multitudinarios cabildos de Santa Cruz dijo “que el león despertó”; “y todo el mundo después lo hizo chiste. ¿Y el león?, ¿qué pasó con el león?, ¿se durmió? El León no era Rubén, el león fue el millón de gente, es la historia de Santa Cruz que nunca se durmió”. 

Hace notar que león se hace cada vez más sabio, no da manotazos al aire ni amenaza, avanza cuando tiene que avanzar y se queda quieto y agazapado cuando percibe el peligro. “Ese es Santa Cruz, no es Rubén ni el león ni el toro, es nuestra tierra”.

_¿Qué significa ser cruceño y ser gobernador de Santa Cruz?
Ser cruceño es un sentimiento, es una vorágine de cosas que las sentimos por haber visto el antes y el después. Es esa pasión que sienten todos los que vivimos acá. Todos los que llegan a esta tierra, los que llegaron de Potosí, de Aiquile…

Ser cruceño, aparte de la pasión, es un compromiso con esta tierra y más allá.

Ser cruceño significa recordar que en la historia siempre hubo liderazgo, siempre hubo un proyecto cruceño, incluso desde antes de la República. Un proyecto que ha ido mejorando, que tiene que ver con algo muy inserto en Santa Cruz que es la autonomía, la libertad, el emprendedurismo.

Las industrias madre siempre fueron la ganadería y la caña de azúcar y desde siempre nosotros aislados y postergados.

Es la hospitalidad y algo más que atrae a esta tierra como imán, que es la solidaridad. Por eso es que Santa Cruz supera situaciones tan difíciles como sequías, inundaciones o pandemias.

_¿Seguimos siendo postergados los cruceños?
Siempre hay un dejo de temor de parte del occidente. Siempre hay ese sentimiento de preocupación. No es solo por el tema de autonomía, que ha sido una bandera de Santa Cruz, que son sus ansias de libertad, de tomar sus propias decisiones. Santa Cruz de la Sierra está en el centro de Sudamérica, es una de las ciudades que más crece y tiene un gran potencial, eso atemoriza aún más. No hay dicotomía entre amar a Santa Cruz y a Bolivia.

_¿Quiénes le temen a Santa Cruz?
La verdadera lucha de este momento es la lucha por el poder y una constante es que el poder político se traslada a donde está el poder económico. Eso pasó en Bolivia, la lucha por quitarle la capital al eje económico de la plata, era porque ya estaba en auge el estaño y se lo arrebata mediante una guerra falsa y cuando asumen el poder político se olvidan del federalismo.

No es que seamos diferentes, tenemos nuestra propia de ser y ver las cosas. Y cuando hablamos de autonomía, hablamos de esa región tan importante que tiene que asumir un protagonismo político, no solo económico.

Yo hago una crítica respecto a cuando nos llaman la locomotora del país, a mí me da un poco de rabia porque no queremos ser el tren de carga, necesitamos cada vez más ser los conductores de esa locomotora y esa es una realidad inevitable. Si pensamos en Bolivia, esto no es una irreverencia, el boliviano claro que va a decir que necesitamos un modelo exitoso, el país necesita que el oriente tenga un rol protagónico, pero no solo económico. 

Es inevitable que Santa Cruz tenga un contrapeso político. Que nadie tenga temor, la autonomía no es para engañar ni para hacer guerra civil, sino para tener un equilibrio. A Santa Cruz no le interesa la capital, sino participar en las decisiones trascendentales, en darle un modelo al país, en generar esperanza. 

Ese es el temor de ese centralismo enfermizo que subsiste en algunos políticos del pasado, que a veces se visten de liberales y otras de neopopulares y que vienen a ser lo mismo.

Yo he escuchado decir las mismas frases a Sánchez de Lozada y a Evo Morales.Se resisten a dar no solo competencias sino a hacer una redistribución adecuada, lo que llamamos el pacto fiscal. La torta debe ser manejada con transparencia y sin corrupción para que los municipios, gobernaciones y universidades tengan más recursos.

Esa es la lucha de poder sobre la que no hay que lamentarse. Los demócratas hemos nacido para asumir el poder, no para que Rubén sea presidente. Este es un partido diferente que nace en Santa Cruz, con una democracia social, con 14 años de verdadera resistencia democrática

Ha sido difícil hacer una gestión medianamente buena, con un modelo de democracia social. Ha sido difícil cuando nos dejan solos y abandonados, con los juicios, con el amedrentamiento. Así se ha formado un partido político. Santa Cruz necesita este instrumento político para que los jóvenes tengan acceso.

_¿Cuál va a ser el futuro político de Rubén Costas después de dejar la Gobernación?
Este es mi segundo periodo, por lo tanto ya estaba anunciado y no puedo volver a ser candidato y me complace que así sea. Habrá un abanico de posibilidades de gente que va a terciar y se va a dar esa oportunidad.

_¿Se hablaba de Rubén como candidato a la Alcaldía
Yo nunca dije que iba a ser candidato a alcalde. Lo mencioné en broma. El 15 de diciembre tenemos el congreso nacional y entonces se cumplen 5 años en que he sido presidente del partido. Ahí se definirá el nuevo presidente del partido y quiénes serán los candidatos. 

Ahí se iniciará la segunda era de este partido, Hasta aquí, hemos tenido momentos de ascenso permanente en siete años, llegar a tener 200 mil militantes inscritos y no por pegas, una estructura democratizada y haber sido la principal fuerza de oposición durante 14 años.

En este periodo que se inicia, nosotros por lealtad institucional, porque somos parte de esa alianza en la que está la señora Jeanine Áñez como presidenta de esta alianza vamos a participar y también porque los candidatos (a la Asamblea Legislativa) son todos demócratas y nosotros no queremos dejar nunca a un compañero. Servirá como un ejercicio de movilización.

El 15 de diciembre será la nueva era y vamos a volver a empezar. Hay mucha gente que está por mística, convicción, hay una juventud. Y qué voy a hacer yo. Nosotros somos sesentones y tenemos que empezar a dar el paso.

_¿Se ve lejos de una candidatura ?
De lo que no me veo lejos y nunca dejaré de hacer, es de servir. Pero sí apostamos a la mujer y a la juventud. Tenemos una hornada de gente de 40 o 50 que ya está manejando el partido y quiere asumir ese rol protagónico de liderar Bolivia. Yo me veo desde donde el partido lo requiera. 

Yo les dije en el partido, que no permitan que me vuelva vicioso de la política o que detenga a los liderazgos jóvenes. Así como he cumplido mi periodo en la Gobernación, habrá que ver que de repente lo que me queda es consolidar la nueva era de Demócratas, convencido de que nos llegó la hora porque a las subnacionales iremos con nuestro color.

_¿Es una retirada del ejercicio del poder en primera línea?
Fundé este partido no para ser presidente de Bolivia, sino para que Santa Cruz tenga un proyecto político, no para que haya un caudillo, yo no quiero que cuando Rubén ya no esté, el partido no resista. Este partido tiene los cimientos por los próximos 50 años. Es un partido que se parece a Santa Cruz, la mitad de la militancia es cruceña, nunca nos vencieron en Santa Cruz.

Me veo en los próximos años ya siendo una persona de consulta o una persona que pueda colaborar. No es retirada, estoy optimista por la gente que está en el partido en esta segunda era.

_¿Cuáles fueron sus momentos más duros en estos 15 años en la gobernación?
Ha habido momentos muy duros, porque hacer gestión, ser oposición, tener más de 30 juicios ha sido muy difícil. Para ser precisos, la época más dura fue cuando venían 50.000 personas aleccionadas para entrar a Santa Cruz para provocar una guerra civil y que Santa Cruz quede como genocida, con muertos. Esos momentos fueron difíciles. Ahí estuvimos y pusimos el pecho, sin irnos.

_Llama la atención que se habla de hacer campaña por Jeanine Áñez por “decencia política”, pero no se habla de compromiso. ¿Cómo anda la relación con el gobierno nacional?
(Hace una pausa y sonríe) ¿Sinceramente? A ustedes los periodistas les gusta mucho la sinceridad. Pero bueno, no hay nada que esconder. La señora Jeanine Añez fue presidenta a raíz de lo que se dio con el tema de las pititas y porque le tocaba constitucionalmente. Cuando ella asume, dice también muy clara y honestamente que ella no asume como demócrata, sino como presidenta ciudadana y marca los pasos que iba a dar.

Cuando hablamos de valores, de dignidad, de decencia, Demócratas saca un pronunciamiento donde decía que nosotros apoyábamos porque era una compañera nuestra y además miembro del comité político nacional, segundo por un respeto institucional. 

Tercero, valoramos que ella haya tenido la posición de que iba a la Presidencia y que invita a muchos demócratas a ser parte de su gobierno, pero dijimos también que Demócratas no estaba en el gobierno, no se pidió ninguna pega ni se consultó a este presidente. Respetamos la decisión de esta compañera.

Esas son cosas que son parte de la coyuntura. La competencia de elegir a sus colaboradores es una potestad de ella. Elige a muchos demócratas y también elige a muchas personas que no eran demócratas y que son parte de este gobierno.

(Cuando se habla de decencia, se habla de...) La decencia, la lealtad, pero la lealtad institucional al país y a la compañera que le toca asumir este cometido.

En la alianza Juntos nos toca participar para apoyar a esta compañera, a la alianza misma, pero también porque demócratas tiene candidatos específicamente en Santa Cruz y en Beni, la mayor parte de nuestro partido y nosotros somos partido y no abandonamos a nuestros compañeros. Y además porque en lo principal, este partido se hizo para salvar la democracia. Y una de las razones por las que debemos salvar es para que no vuelva la tiranía, que no vuelva Evo Morales.

No es que me esté retirando, pero creo que todos los sesentones son nuestros últimos vestigios, deberíamos ir reflexionando en dar espacio a los jóvenes. Yo creo que esta es la última participación de Carlos Mesa, ‘Tuto’, Samuel Doria Medina, del propio Evo Morales aunque esté oculto. Va a venir el recambio de una nueva generación.

También creo que la mejor opción es la señora Jeanine Áñez.

Siempre buscamos los demócratas una concertación, no solo para que se vaya Evo Morales y que se vaya democráticamente, sino para tener el físico y la capacidad en la Asamblea Legislativa para que pueda hacer los cambios necesarios y que no vuelvan los autoritarismos.

Por eso, hoy más que nunca se ve que las estrellas fugaces aparecen y desaparecen; por eso ni Mesa ni Tuto han podido formar un partido político.