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Covid 19, un problema biológico y socioeconómico

Mauricio Torres Peña 20/1/2021 05:00

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La sindemia se refiere a la combinación de dos o más enfermedades en una población que a su vez están determinadas por factores biológicos y socioeconómicos. Estas interacciones definen el curso de la salud comunitaria en función de las políticas salubristas y de las conductas sociales que se ponen en boga para lidiar con los problemas sanitarios emergentes.

Es por eso que la revista médica The Lancet en septiembre de 2020 propuso una nueva perspectiva sobre el Covid-19 considerándola como una “sindemia” y no como una “pandemia” para posibilitar un cambio de las medidas hasta ahora tomadas por muchos países, los cuales en su conjunto se caracterizan por considerar a esta pandemia solo como una enfermedad infecciosa de trasmisión respiratoria sin tomar en cuenta los múltiples factores que determinan las complicaciones y las defunciones de esta afección.

Según la OPS en su Actualización Epidemiológica-Enfermedad por coronavirus” publicada el 26 de agosto de 2020 mencionaba que “La hospitalización y la hospitalización grave estaban asociadas con la edad avanzada. Un tercio de los casos Covid-19 reportaron de al menos una comorbilidad (enfermedad preexistente a la adquisición de otra). Entre las más frecuentes se encontraban la diabetes, las enfermedades cardíacas y pulmonares. La presencia de al menos una comorbilidad (…) se asoció con un aumento de la hospitalización, hospitalización grave y muerte”.

La hipertensión arterial, la diabetes y la obesidad siendo patologías muy vinculadas entre sí debido a su naturaleza no infecciosa, resultan ser enfermedades adquiridas que se obtienen por los hábitos (en un elevado porcentaje) y están entre las principales causas de complicaciones y óbitos por covid-19.

Esas patologías pueden ser prevenibles con la implementación de estilos de vida saludables que aborden la alimentación y el ejercicio. El problema radica en que “cambiar” hacia un estilo de vida saludable precisa de tiempo y consistencia (rutina disciplinada) para que nuestro organismo tenga las condiciones metabólicas e inmunitarias suficientes que garanticen una salud estable. Querer cambiar los hábitos a ultimo momento cuando uno está enfermo no será de mucha ayuda y menos en personas con enfermedades crónicas.

Nunca es tarde para cambiar nuestro estilo de vida hacia un modelo saludable; sin embargo, no es bueno esperar a último momento para tratar de improvisar, ya que los resultados serán insuficientes o incluso perjudiciales.

Conviene enfatizar en lo siguiente; la obesidad es el equivalente a una “inflamación sistémica” a consecuencia de un crecimiento anómalo del tejido adiposo que paralelamente libera sustancias inflamatorias entre otras (resistina), que producen resistencia a la insulina y que aumentan el riesgo de padecer diabetes, en esta disfunción hormonal se presentan alteraciones metabólicas con aumento de colesterol y triglicéridos en sangre que al incrementarse taponan las arterias del corazón y del cerebro produciendo infartos y accidentes cerebrovasculares, la hipertensión agrava y aumenta la probabilidad de sufrir estos cuadros.

El Covid-19 se caracteriza por generar una reacción inflamatoria grave conocida como “tormenta de citoquinas”, que es la principal vía responsable de complicar algunas funciones orgánicas terminado en disfunción respiratoria principalmente. Cuando este proceso patológico se presenta en el organismo de un paciente obeso que dispone de una condición inflamatoria previa, el resultado es catastrófico porque la reacción inflamatoria se desborda de los mecanismos regulatorios alterando otras funciones.

La diabetes es concomitante frecuentemente en pacientes obesos o con sobrepeso, la hipertensión se presentará en personas con dietas ricas en sodio (sal), fumadores, sedentarios, entre otros tipos que predisponen a tener las anteriores enfermedades mencionadas y no es infrecuente que padezcan las tres conjuntamente.

Si bien estas comorbilidades no son causas necesarias para tener covid-19 complicado, son las suficientes para que se agrave el estado de salud y tenga dificultades en su evolución. Estas enfermedades son producto del descuido personal a consecuencia del desconocimiento de las medidas higiénico - dietéticas para prevenir enfermedades metabólicas y cardiovasculares, estos conceptos no deberían limitarse al área médica, sino integrarse en los programas de avance de la formación primaria y secundaria para enseñar a los niños la importancia de tener hábitos saludables e interés por el ejercicio moderado, con la perspectiva de tener ciudadanos sanos a largo plazo que sepan cuidarse. Pese al esfuerzo de algunos maestros, esta enseñanza no está sistematizada ni el sistema educativo presentó una innovación pedagógica que resalte la enseñanza integral y sistémica que contribuya con las nociones básicas de cuidado personal.

El sistema sanitario es un ejemplo de la ineficiencia del centralismo, donde todas las entidades reguladoras de sanidad trabajan sin vincularse ni coordinar entre sí, donde el médico que trata a los enfermos no recibe las condiciones necesarias debido a esa inexistencia de logística. Cada departamento conoce sus necesidades, pero no puede brindar una solución directa por depender del gobierno central en cuestión de financiamiento y de recursos humanos.

Estas carencias educativas de auto-cuidado, los malos hábitos de vida, la precariedad del sistema sanitario, las comorbilidades, las carencias económicas (siendo Bolivia un país con elevado trabajo informal) son el conjunto de los factores socioeconómicos y biológicos que condicionan el agravamiento del virus en el país de acuerdo al concepto de sindemia.

El gobierno debería optar por aplicar modalidades y medidas que sean avaladas por un comité científico conformado por verdaderos especialistas y no por funcionarios que intentan justificar su trabajo contentado al partido o al político que les facilitó el cargo. Deberíamos dejar de dar soluciones políticas a problemas técnicos y ser más criteriosos con los problemas de sanidad en el contexto de una pandemia porque se está trabajando con vidas humanas y no solo con cifras estadísticas. Necesitamos más técnicos y menos politiqueros al control de la salud en nuestro país.



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