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19 de enero de 2024, 3:00 AM
19 de enero de 2024, 3:00 AM

Los nombres de las calles son Historia y homenaje, además de señalización. Las calles de Santa Cruz tienen un “orden” en la nominación de sus calles. Por ejemplo en el primer anillo  Warnes continúa en Pari, Cochabamba en Aroma o Bolívar en Junín, reflejos de sus batallas. El orden sigue en las Unidades Vecinales (UV), que, casi sin excepción, mantienen un “tema” común. Veamos lo dicho: La UV de La Máquina Vieja, tiene nombres de lugares y ríos de Beni y Pando. Hay otra UV por el Parque Urbano recordando oficiales cruceños caídos en la Guerra del Chaco. Equipetrol tiene calles con nombres de héroes y escritores argentinos (alguno quizás sin muchos méritos):​

Debe recordarse que la nomenclatura actual, fue producto del trabajo de 4 comisiones. Una en 1961 encargada a la Sociedad de Estudios  Geográficos e Históricos (SEGH), que nominó fuera del primer anillo, la segunda en 1967 que trabajó hasta el tercer anillo,  siguió  la de 1989 hasta el cuarto anillo, una cuarta que funcionó a finales de los 90 del siglo pasado, nominando una veintena de UVs fuera del cuarto anillo, y hubo una última que trabajó hasta hace 5 años.

Hasta fines de los 90 del siglo pasado, fuera del 4to. Anillo las calles estaban sin nominación oficial, es decir sin ordenanza municipal. Ante esa necesidad y durante la gestión de Edgar Lora, como Oficial Mayor de Cultura, se conformó una comisión interinstitucional para el efecto. Esa comisión, de la que hice parte, trabajó desde 1998  hasta el año 2000 y presentó al Consejo Municipal proyectos de ordenanza para la nominación de una veintena de UV. Es nuestra responsabilidad que haya una UV donde se cruzan las calles “Novia Santa Cruz” y “Maraca Mateo”, nombres de entrañables canciones del oriente boliviano,  otra donde se recuerda a personajes literarios como Aureliano Buendía  y otra de escritores de lengua francesa, Yourcenar por ejemplo. También debe haber alguna cuyos vecinos no están muy contentos.

Esa experiencia me permite decir que falta mucho para nominar en la ciudad,  no debe tener nombre oficial ni siquiera la quinta parte del área urbana y habrá que decidirse por una nomenclatura más simple, como ser letras y números, aprovechando la ventaja  de contar con radiales y UV. Con tres  consideraciones concluye mi experiencia de trabajo en la Alcaldía: 1.- que en el tema de calles  hay mucha presión a funcionarios y comisiones (vgr: una señora sin ninguna ordenanza coloca una estatua de su fallecido  esposo corredor de autos, una agencia de viajes consigue con ”Angeliquita” y su servil concejo que se denomine, fuera de contexto,  una calle con el nombre de Tropical, pese a la oposición de la última comisión, o hay el caso de un apellido de una familia circense  y podría seguir  2.- Si no fuese por los mapas de Google y nominación de los vecinos, además de inexistencia de numeración de inmuebles, sería imposible indicar una ubicación, con el peligro incluido  de dejar a algún vecino vivillo colocar un letrero con el nombre de su padre cachafaz o un gracioso con el de Maite Flores.   3.- Si no se publica o imprime el plano regulador con nombres seguirá superponiéndose la oficial y la de los vecinos.

UNA AVENIDA ESCONDIDA

Hay una UV, aledaña al campus de la UAGRM y conocida como Barrio Panamericano, cuyas calles tienen nominación de países latinoamericanos y donde se excluyó a los países de habla inglesa y donde también quedaron excluidos  Chile, Cuba y Paraguay. La ausencia de Chile es obvia en su explicación, la de Cuba debió deberse a la expulsión de ese país de la OEA en 1962, por su filiación comunista y por lo tanto no me preocupa y puede esperarse para el gran día del final. El caso de Paraguay sí es una gran ausencia.

No es un tema de ser sólo vecino (Argentina, Brasil y Uruguay tienen avenidas), sino es un contraste con la Historia. Es que Santa Cruz es fruto de la gesta de Ñuflo de Chavez y sus compañeros de Asunción y como dice Humberto Vazquez, somos criollos, pero de  los mestizos del Paraguay. Sin olvidar el gran rio, por el que ansiábamos salir al Atlántico y atraer inmigrantes, que no era otra cosa que el Progreso.

La única explicación de la ausencia, es que en los 60, cuando se nominaba las calles,  la guerra todavía causaba dolor;  pero ya en esta época la misma Historia ha demostrado que nosotros tuvimos mucha responsabilidad en el conflicto y que fue una escalada de excesivas pretensiones de ambas partes las que nos llevó a la guerra (el mejor libro al respecto es “Exploraciones, proyectos y controversia de límites. Las relaciones del Paraguay y Bolivia en el siglo XIX”, El País 2022, del paraguayo Ricardo Scavone)

Es que la denominación con Paraguay tiene y siempre tuvo respaldo histórico y sentimental. La tarea era ubicar una radial o avenida a la cual nominar con ese nombre; hasta que un día, como en revelación, comprendí  que lo hizo la comisión del 67 fue ocultar ese nombre detrás de Paraguá.  La actual Av. Paraguá es continuación del eje que se inicia como calle Suárez Arana y sigue del primer a segundo anillo como avenida con ese nombre. Es de lógica que el explorador y primer empresario en navegar el rio Paraguay continúe con ese nombre.

El cambio de nombre no será difícil y hay que alegrarnos por la simpática astucia de la comisión al ocultar así el nombre.

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