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El Movimiento Demócrata Social (MDS) presentó ayer 242 postulantes para los 430 cargos de Santa Cruz que serán elegidos el 7 de marzo en los comicios subnacionales. Esto significa que los demócratas solo disputarán el 56% del total de los espacios de poder en el departamento. Incluso, sacrificaron su participación en la carrera por la Gobernación.

El partido liderado por Rubén Costas, que en las elecciones subnacionales de 2015 se consagró como primera fuerza política de Santa Cruz con el 59,44% de la votación, ha ido perdiendo fuerza en los últimos años, lo que se ha visto reflejado en este último mes con el desbande de militantes, además del “retiro táctico” de la escena política del presidente del partido.

En 2019, en las fallidas elecciones generales, Demócratas participó, pero como Bolivia Dice No, obteniendo el 4,24% a escala nacional y el 9,42% en el departamento, quedando como tercera fuerza luego de Comunidad Ciudadana y el MAS.

Roces internos

Son pocos los exmilitantes y simpatizantes que quieren contar qué sucedió dentro de la agrupación política. Algunos señalan que la fuerza se fue perdiendo en los últimos años por pugnas internas para heredar el poder político de Costas.

“El gobernador vivía en una burbuja donde casi de nada se enteraba”, cuenta uno de ellos.

Justamente en esta última elección de candidatos, dos de los hombres de confianza de Costas, el exsecretario de Gobierno de la Gobernación Vladimir Peña y el excandidato presidencial Óscar Ortiz, renunciaron al partido argumentando que en la agrupación no se estaba respetando su propio estatutos para elegir a sus representantes a la Gobernación y a la Alcaldía.

El acuerdo con Creemos

“Solo han pasado 15 días de mi renuncia a Demócratas y ha sido suficiente para constatar el engaño. Hasta ahora nadie es capaz de explicar el acuerdo con Creemos, que se diluye entre la opacidad y clandestinidad. Con el tiempo la realidad se vuelve más difícil de negar”, indicó Peña, resaltando que en 2015 el partido se presentó en 55 de los 56 municipios del departamento, excepto la capital, y hoy solo están presentes en 40.

Peña observa cómo los líderes Demócratas cancelaron a última hora la asistencia al acto donde seis fuerzas políticas iban a presentar la unidad. “Creemos más tarde haría otro acto paralelo solo con Santa Cruz Para Todos. Al final, después de la alianza entre Luis Fernando Camacho y Angélica Sosa terminaron conformándose con un tibio apoyo de Camacho a una propuesta municipal de Demócratas. No solo ha sido vergonzoso, sino ridículo para la política”.

Una prueba de fuego

Demócratas hoy ha decidido ir por nuevos desafíos, ha decidido abrir una nueva etapa, empezar un nuevo ciclo, el de la renovación acompañada de una nueva agenda de desarrollo. Voy a seguir liderando este proyecto, acompañando a nuestros candidatos, formando a nuestros jóvenes y recorriendo el país. Con orgullo quiero decirle a nuestro pueblo que hoy empezamos una nueva etapa para seguir haciendo de Santa Cruz una tierra próspera y de Bolivia una tierra con esperanza”, decía Costas ayer en la presentación de los candidatos.

Para el politólogo José Orlando Peralta, el discurso de Costas es como un “retiro táctico”.

Eso en el contexto del discurso político, doctrinario e ideológico en este momento crítico, porque hubo un desbande de militantes, sobre todo dirigentes que son altamente representativos en la gestión del Gobernador”.

El analista ve que esta situación es también un síntoma de una falta de representatividad, del “dedazo” y de la disconformidad interna cuando se imponen decisiones.

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