6 de julio de 2023, 4:00 AM
6 de julio de 2023, 4:00 AM


Un medio de comunicación independiente no es aquel que no tiene ideología o partido, porque eso es imposible tratándose de seres humanos, que son los que los manejan. Un medio independiente es aquel que no tiene dependencia de un gobierno: así de sencillo.

Con ese parámetro básico, Página Siete (P7) era un diario independiente y ese era el más importante de sus valores. Discrepo con quienes dicen que era un medio opositor, porque eso es otra cosa. No atacaba frontalmente a los gobiernos, sino que mostraba sus fallas, lo que es una obligación del periodismo. Para hacerlo, recurría a la mejor herramienta periodística, la investigación. Al publicar los resultados de sus investigaciones, dejaba mal parados a los gobiernos que, por ello, se sentían atacados. Con ese parámetro básico, quienes dicen que P7 era un diario opositor, están reproduciendo el lenguaje del Gobierno.

Entonces, por lo uno -su independencia- y por lo otro -sus investigaciones-, Página Siete está dejando un vacío muy grande en el periodismo boliviano. A eso le pueden sumar los adjetivos que estuve leyendo en otros artículos: pluralismo, valentía, credibilidad… Esto último era perceptible en el interior del país. Quien quería saber cómo estaba el desarrollo de una información, veía primero la edición digital de P7. Si queríamos comparar eso con la posición del Gobierno, recurríamos a los medios estatales como ABI, Ahora el Pueblo o los medios que han sido cooptados por el MAS y siguen intentando hacernos creer que son independientes, cuando su defensa se nota tanto como la alegría del Gobierno por el cierre de Página Siete.

No es simplemente el cierre de una empresa. Lo sucedido con este diario es el síntoma de una grave enfermedad que ya ha cundido por gran parte del país: la desinformación. Esto comenzó cuando Evo Morales se la juró a otro diario independiente, La Prensa, y consiguió su cierre. Para hacerlo, no solo le cortó la publicidad gubernamental -que era el mayor ingreso de los medios-, sino que chantajeó a las empresas privadas para que retiraran su avisaje. La misma receta se aplicó con P7 y con los mismos resultados.

Como la situación ya es alarmante, organismos internacionales como la Sociedad Interamericana de la Prensa han expresado su preocupación y la Defensoría del Pueblo ha pedido respeto al pluralismo.

¿Se imaginan cómo es un país en el que solo se repite el discurso del Gobierno? Hay ejemplos, tanto en nuestra historia como en la actualidad, en los países totalitarios, y el resultado siempre es el mismo: pierde el ciudadano porque ya no puede elegir entre las versiones de un hecho. Escucha la del Gobierno y repite la del Gobierno. Se convierte en un autómata o, si quiere usar un nombre más dramático, en un zombi.

Por eso es tan preocupante el cierre de Página Siete.

Tags