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Fue un fin de semana marcado por el Día Internacional de la Mujer, pero también por recriminaciones y discursos casi de guerra. Los políticos que aspiran a la Presidencia en las elecciones del 3 de mayo aprovecharon el día de la mujer para hacer conocer sus ofertas (en el caso de Carlos Mesa), regalar flores en el centro cruceño (en el caso de Juntos) o para presentar a sus candidatos en diferentes ciudades del país (en el caso de Tuto Quiroga y el Movimiento Al Socialismo).

Comunidad Ciudadana centró su actividad en La Paz y en las redes sociales. En la calle 21 de la sureña San Miguel, donde Tuto también estaba haciendo una kermés, Carlos Mesa prometió un Ministerio de la Mujer, junto a otras siete acciones que se encuentran en su plan de Gobierno (eliminar toda forma de violencia, velar porque se anulen las brechas salariales basadas en el género, entre otras ofertas). Mientras tanto, en Santa Cruz, sus candidatos locales realizaron caminatas y campañas con dos muñecones que representaban a Mesa y a Gustavo Pedraza.

Tuto fue ‘vecino’ de Mesa en San Miguel, para presentar a su candidato sureño (C-7), Carlos Palenque hijo. Ahí el expresidente y candidato por Libre 21 recordó su propuesta para los jóvenes: una acción equivalente a Bs 10.000 de las empresas estatales para que sean sujetos de crédito.

El binomio Luis Fernando Camacho-Marco Pumari centró su actividad en Beni. Allí recorrieron calles y mercados con sus candidatos locales y aseguraron que los partidos y gobernantes se olvidan de Beni porque tienen pocos votos. “Ellos vienen a hacer campaña, les piden el voto y una vez que lo tienen se olvidan de ustedes. Creen que el Beni es chico, y se equivocan. El Beni es grande”, les dijo Camacho.

Entre Miraflores y Tarija

Ayer fue el turno de ser candidata para la presidenta Jeanine Áñez. En una concentración en la plaza Villarroel de La Paz, presentó a sus candidatos de la hoyada. Acompañada de su vicepresidenciable, Samuel Doria Medina, y de los alcaldes de La Paz, Luis Revilla; y El Alto, Soledad Chapetón, Áñez también se acordó del Día Internacional de la Mujer. “Yo podré ser una buena noticia para las mujeres, pero seré la peor noticia para los violadores, para los asesinos, para los feminicidas, para los golpeadores, soy la peor noticia en este país”, se autoelogió. Minutos antes, Samuel Doria Medina también se había referido a ella con términos casi poéticos: “Nuestra democracia ha parido una mujer”, dijo.

Añadió que si una mujer es elegida para conducir el país por cinco años ya no habrá pretexto y se acabarán los discursos machistas y que el hecho de que una mujer se hubiese hecho cargo del Gobierno de transición fue clave para gobernar el país. “Si hubiera sido un hombre, tal vez hubiera habido mucha violencia, mucho que lamentar. Nuestra democracia ha parido una mujer para que se acaben estos enfrentamientos entre bolivianos”, aseguró.

Pero Áñez no comenzó su discurso con un mensaje pacificador. Dijo que estaba hablando con Chapetón sobre los disturbios de El Alto durante su aniversario. “Una cosa tenemos en común (con Chapetón): Le perdimos miedo a los impostores a nosotros no nos amedrentan, ya sobrepasamos todas las pruebas, así que todos esos berrinches que puedan hacer en El Alto, a nosotros no nos van a hacer retroceder”, dijo la presidenta.

Al otro lado del país, subido en una tarima alta situada en un barrio con paredes sin rebocar, estaba David Choquehuanca, candidato a la Vicepresidencia del MAS. Siguiendo con su campaña alejada de los centros de las ciudades, los masistas siguen con sus mensajes de ‘retorno’, mezcla de mensajes de unidad y resistencia. “Nuestra lucha es por la paz, por el amor, por la armonía”, dijo un místico Choquehuanca, “no nos van a dividir a los tarijeños, a los bolivianos, a los campesinos. No vamos a permitir que nos dividan a los quechuas. Nos vamos a levantar nuevamente y vamos a vencer a la violencia, al racismo y al odio. Vamos a construir nuevamente la integración, la unidad, para defender nuestra soberanía, para defender nuestros recursos naturales, empresas, salud, educación que están queriendo ser destrozadas”.

Ahí vino el discurso del ‘miedo’. Choquehuanca advirtió que quieren volver los que entregaron las riquezas a las transnacionales y luego soltó un atisbo de autocrítica: “Nuestra promesa es gobernar escuchando al pueblo, corrigiendo errores que hemos cometido en nuestro pasado reciente”, dijo, ante un grupo de masistas reunidos en Tarija.

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