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Tras las declaraciones de Luis Arce, virtual ganador de las elecciones generales, de que los actuales indicadores económicos del país lo asustan, pues son más graves que en la época de la Unión Democrática Popular (UDP), analistas consultados consideran que es un error comparar la década del 80 con el actual periodo, porque se trata de escenarios muy diferentes.

En una entrevista en la red Gigavisión, Arce sostuvo que los indicadores económicos empeoraron mucho en los 11 meses del Gobierno de transición que deja un país en -11% de tasa de recesión, algo que, a su criterio, ni en tiempos de la UDP se produjo. También hizo notar que hay una triplicación de la tasa de desempleo que pasó del 4% al 12%.

“Realmente los indicadores a mí me asustan, es la primera vez que estamos viendo indicadores tan graves. Nunca habíamos visto un -11%. Lo que nosotros hacíamos en nuestro Gobierno era compararnos con la tasa de crecimiento más alta, pero esto es realmente muy preocupante”, remarcó Arce.

Sobre el tema, Waldo López, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, sostuvo que no se puede comparar la época de la UDP con la actual situación económica. En ese periodo las Reservas Internacionales Netas (RIN) no llegaban a los $us 1.000 millones, el país estaba desbordado por la deuda externa y la hiperinflación superó el 8.000%.

López remarcó que es preocupante la recesión, pero que con la lenta apertura de la economía va a ir mejorando, pues desde su perspectiva el aparato productivo no está destrozado como en 1980, sino que estuvo paralizado debido a la pandemia.

Al respecto, Freddy García, presidente de los Productores de Maíz y Sorgo (Promasor), indicó que algunos indicadores están en rojo, pero consideró que esta crisis se la va a superar con una mayor producción en donde el Estado genera incentivos para el agro nacional.

A su vez, Jhony Mercado, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, precisó que los datos macroeconómicos del país no son nada halagadores, pero que los mismos no se generaron en esta gestión, sino que en el caso de la caída de las RIN viene desde 2015, que de $us 15.000 millones bajaron a $us 6.000, mientras que el déficit fiscal en el mismo periodo era de un 3%, en 2019 subió a un 7,8%.

Mercado, al igual que Wilboor Brun, economista del Centro de Estudios Populi, subrayaron que no se deben confundir los escenarios económicos, pues en la década del 80 el país vivía en un conflicto social importante debido a los golpes militares.

Brun recordó que Bolivia, por sus calificaciones negativas y su gran deuda, ya no era sujeta a créditos, algo que no permitió la reactivación económica.

Eficiencia en el gasto público

Brun, lo mismo que López y Mercado, precisaron que uno de los caminos para reactivar la economía es el acceso a créditos internacionales y que el nuevo Gobierno tenga un comportamiento eficaz y racional en el gasto público para no generar un mayor déficit fiscal.

Mercado puntualizó que el gasto corriente debe ser reducido y que se debe encarar un trabajo serio para determinar qué empresas estatales son rentables y cuáles deben ser transformadas para que no sean un gasto estatal.