Opinión

Educación en ciudadanía digital

16 de abril de 2021, 5:00 AM
16 de abril de 2021, 5:00 AM

La educación en ciudadanía digital tiene su origen en una sociedad en rápido desarrollo, con innovadoras y variadas maneras de participar en circuitos interactivos de conocimiento y socialización, a través del uso de redes sociales. Definitivamente, estas impulsaron una nueva era de comunicación, incluso de alcance internacional, con novedosas maneras de ejercer ciudadanía y participación social.

Esta nueva realidad amplía el espacio de interacción, especialmente para los jóvenes, poniendo a su disposición mayores alternativas para conectar y relacionarse con los demás dentro de una nueva palestra pública. Entre tantas utilidades, las redes sociales se constituyen en fuentes mediadoras de aprendizaje, en recursos para mejorar la empleabilidad y medios para gestionar nuestra vida social.

Las plataformas sociales ‘online’ permiten involucrarse en problemáticas locales y globales, fomentando de manera permanente mayores oportunidades de aprendizaje y comunicación con distintas comunidades de interés. Sin embargo, el constante flujo de información y contenidos desafía la capacidad de análisis reflexivo, el discernimiento crítico, la inteligencia emocional y la madurez individual. La coexistencia online nos enfrenta a escenarios múltiples y cambiantes, situaciones que pueden coadyuvar a tergiversar el uso de medios, como también los fines de colectivos virtuales. Por lo tanto, el mundo digital plantea desafíos personales que implican valores y actitudes para el ejercicio sensato y el desarrollo responsable de la ciudadanía digital.

Los centros educativos juegan un rol importante en esta temática y son un factor clave para su progreso. Además de promover competencias digitales en los estudiantes, educar ciudadanos informados, empáticos, respetuosos y solidarios es un desafío aún mayor. Se espera que los docentes sean modelos de referencia en el desempeño de habilidades digitales dentro y fuera del proceso de enseñanza-aprendizaje, de modo que apoyen a sus estudiantes en la apropiación y administración de dichas competencias, orientándoles con respecto al comportamiento esperado en el ambiente virtual.

Ante el presente contexto, dada la extensa oferta de herramientas digitales de acceso libre y masivo, como también las nuevas formas de desempeño, intervención y relacionamiento en sociedad, la ciudadanía digital se considera una “competencia central” para los estudiantes del siglo XXI. Esta es la conducta ‘online’ que garantiza el uso ético, seguro, atinado, juicioso y legal de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC). Por lo tanto, implica directrices para el manejo correcto de dichos recursos, que orienten a los individuos hacia una gestión adecuada del universo virtual en sus vidas formales e informales.

La educación en ciudadanía digital es un fenómeno construido que combina instrumentos digitales, redes sociales y educación ciudadana. En tanto que éste último factor, la educación ciudadana, también es un constructo social, mismo que comprende formas de expresión, prácticas de sociedad cívica, valores y actitudes que dependen de la convivencia social. La manera en que la comunidad académica entiende y practica la ciudadanía en su entorno educativo, es decisiva para el tipo de ciudadanos que la sociedad pretende fomentar.

Dado que el avance tecnológico permite democratizar el conocimiento, interactuando ampliamente entre estudiantes, docentes y actores externos dentro de una sociedad global configurada en red; es importante considerar en los procesos de diseño, ajuste e innovación curricular en todos los niveles educativos y áreas de conocimiento, la formación transversal de esta importante competencia blanda -soft skill- contemporánea. En ese sentido, el sistema educativo aportará un valor agregado pertinente, a la cualificación integral de seres humanos que aprovechan los beneficios de la tecnología, en favor de la construcción de un mundo mejor.



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