Escucha esta nota aquí

Estados Unidos puso ayer en alerta a 8.500 militares por la creciente tensión en Ucrania y el presidente, Joe Biden, llamó a los aliados europeos en un esfuerzo por mantener la unidad frente a la presión de Rusia.

Mientras tanto, la Unión Europea instó a los aliados a evitar una “crisis de nervios” ante los temores de que Rusia lleve a cabo una invasión a gran escala de Ucrania.

A pesar de insistir en que no tiene la intención de atacar, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha desplegado unos 100.000 militares cerca de Ucrania, donde Rusia ya se apoderó de Crimea en 2014 y respalda a fuerzas separatistas en el este.

En Washington, el portavoz del Pentágono, John Kirby, afirmó que han puesto a 8.500 militares en “alerta elevada”, pero que las tropas aún no se han desplegado. La mayoría de estos efectivos servirían para ayudar a la Fuerza de Respuesta de la OTAN si se activara.

“De lo que se trata... es de tranquilizar a nuestros aliados de la OTAN”, afirmó Kirby. “Envía una señal muy clara a Putin de que nos tomamos en serio nuestras responsabilidades con la OTAN”.

La Alianza Atlántica también afirmó que está enviando aviones y barcos para reforzar su flanco este.

La tensión provocó fuertes caídas en los mercados: el principal índice bursátil de Rusia se desplomó y el banco central suspendió la compra de divisas después de que el rublo se derrumbara.

Rusia exige garantías de que Ucrania, una ex república soviética, nunca podrá unirse a la OTAN, así como otras concesiones de EEUU a cambio de rebajar la tensión.

Estados Unidos y la OTAN rechazaron las exigencias rusas, pidieron a Putin que redujera la tensión y le advirtieron que un ataque ruso a Ucrania desencadenaría sanciones económicas “duras”, además de una presencia reforzada de la OTAN en Europa del Este.

Francia anunció que funcionarios rusos y ucranianos se reunirán, junto con sus homólogos franceses y alemanes, en París el miércoles para tratar de encontrar una salida a la crisis.

En busca de unidad

A medida que se prolonga la crisis, Washington intenta mantener la unidad transatlántica y de la OTAN contra Rusia, que suministra alrededor del 40% del gas natural de la Unión Europea.

Biden tuvo llamadas “seguras” con los líderes de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Polonia, la UE y la OTAN.

La Casa Blanca afirma que la conversación “forma parte de nuestra estrecha consulta y coordinación con nuestros aliados transatlánticos”.

Kirby insistió en que no hay divergencias entre Washington y los aliados de la UE.

En Bruselas, el jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell, afirmó -tras hablar con el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken- que no había nada que sugiriera un ataque ruso “inmediato”.

Comentarios