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Finalmente, el Gobierno cedió a la presión ejercida por operadores del transporte de carga internacional tras una semana de protestas que incluyeron cortes de ruta en las carreteras del eje central del país. Dirigentes del sector afirman que el ferrocarril Arica-La Paz representa “una competencia desleal” y exigieron que no vuelva al negocio del transporte de carga.

El acuerdo desactivó el conflicto con los camioneros, pero fue una señal contradictoria frente a nueva agenda que se trabaja con el país vecino y los recurrentes reclamos diplomáticos planteados a Chile para que se reactive la ferrovía que se inauguró en 1913.

El costo de la construcción del tren fue asumido por el gobierno chileno como parte de las compensaciones derivadas de la Guerra del Pacífico (1897-1883) y establecidas en el Tratado de 1904. Pero, el tramo dejó de operar en 2005, cuando la empresa Administradora del Ferrocarril Arica-La Paz quebró.

Bolivia reclamó la reactivación del tren por la existencia de una “obligación asumida a perpetuidad”, afirmó el diplomático Andrés Guzmán Escobari.

En julio de 2010, diplomáticos de Bolivia y Chile se reunieron en torno al mecanismo de consultas políticas, la instancia de negociación que abordó la demanda marítima en la agenda de 13 puntos. Allí se acordó un encuentro bilateral de autoridades vinculadas con el transporte para “intercambiar criterios sobre la futura operación” del tren, aunque se avisó que el tramo en el lado boliviano “ya estaba operable” a la espera de la rehabilitación de la vía en Chile.

Según el acta de esa reunión, Chile comprometió $us 34 millones para reponer los rieles destruidos por un aluvión en 2001.

El mecanismo de consultas políticas no volvió a reunirse debido a tensiones que acompañaron el proceso que atendió la Corte Internacional de Justicia entre 2012 y 2018 por la demanda marítima.

Guzmán Escobari recordó que además del Tratado de 1904 está la Convención para la explotación del ferrocarril Arica-La Paz acordada en 1905, una norma por la que Chile se comprometió a mantener las vías expeditas para el tránsito de los vagones, tomando en cuenta el costo que demanda el ascenso de las locomotoras desde el nivel del mar hasta los 4.200 metros donde está el paso Visviri-Charaña, en el altiplano.

Bolivia reclamó porque esto no se estaba cumpliendo y, ahora, un conflicto interno dificulta todo. ¿Cómo vamos a reclamar más adelante que Chile cumpla el Tratado si nosotros no hacemos nada para garantizarlo?”, afirmó el diplomático a raíz del acuerdo al que llegaron los transportistas, el Gobierno y la Ferroviaria Andina.

“Hemos quedado con ellos (los transportistas) en que vamos a mejorar la logística de carga, tanto a nivel nacional como en Arica, y ratificamos lo que ha dicho la gerente general de Ferrocarriles Andina. Ella dijo que se suspende de manera definitiva cualquier prueba piloto y por lo tanto ya no hay ningún problema”, afirmó el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, el viernes por la noche.

Desde la empresa ferroviaria aclararon que el acuerdo no incluye “una suspensión definitiva” y ese texto abre la posibilidad de volver a operar el ferrocarril.

Riesgos

Gary Rodríguez, gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), lamentó que esta señal avale que el transporte terrestre “mantenga una condición de monopolio” en la ruta con el puerto de Arica y recordó que existen líneas férreas hacia las fronteras de Brasil y Argentina donde existe “plena competitividad” con la carga transportada por los camiones. “No se entiende esta situación que puede llevar a otras convulsiones, puesto que los trabajadores de la empresa ferroviaria están anticipando protestas”, dijo Rodríguez.

Para Gustavo Rivadeneira, dirigente del transporte internacional de carga de El Alto, su sector está en desventaja frente al ferrocarril, puesto que “está subvencionado por Chile para quedar bien con el Tratado de 1904. En todo, alentó un diálogo futuro para lograr “un pacto social y operativo para el funcionamiento del ferrocarril”.

Los trabajadores ferroviarios, que tienen el apoyo de la COB, se reunirán el martes en La Paz para asumir medidas ante este acuerdo.


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