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11 de octubre de 2023, 3:00 AM
11 de octubre de 2023, 3:00 AM

El Centro Histórico de Santa Cruz de la Sierra, capital del Departamento más grande de Bolivia, es su patrimonio cultural  y referente histórico más estimable. Sin embargo, a lo largo de los años, ha venido enfrentando diversos desafíos que han afectado su estado de conservación y su vitalidad urbana.

El crecimiento acelerado de la ciudad, el deterioro de las edificaciones antiguas, la falta de planificación y el escaso mantenimiento de sus aceras, calles y fachadas, han provocado una disminución en la calidad de vida  y muestran en la actualidad un paisaje urbano degradado, inhospitalario e inseguro para los habitantes y visitantes del corazón de Santa Cruz.

Entre las diversas problemáticas que presenta,  se destacan: la falta de espacios públicos atractivos y de conservación del patrimonio arquitectónico; la migración sistemática  de sus moradores, el caos del tráfico vehicular y la carencia  de incentivo para las actividades comerciales, de servicio,  y culturales  de calidad, que atraigan a la comunidad local y a los turistas.

Hasta ahora sólo se han podido ver, por parte de los gobiernos municipales de turno, intervenciones aisladas que han resultado un fracaso por diversos motivos, como ser: tomas de decisiones aisladas, sin un Plan Integral de Revitalización serio; propuestas parciales que evitan asumir y gestionar los verdaderos problemas del Centro Histórico; la falta de un genuino compromiso con el valor histórico y cultural de la Santa Cruz de antaño, que está por encima de los intereses políticos.

Esta forma de gestión, que pareciera por sus resultados, estar sujeta a la improvisación y a la ausencia de coordinación de acciones conjuntas e interdisciplinarias, seguirá su derrotero hacia la destrucción del Centro si no se asume responsablemente la tarea de cambiar el rumbo.

En este sentido, es fundamental que el Gobierno Municipal reconozca y asuma la necesidad de contar con una Dirección de planificación, coordinación y gestión del Centro Histórico, autónoma e interdisciplinaria, para revitalizar y transformar esta importante área de la ciudad. Una Dirección que pueda, entre otras gestiones, realizar las siguientes:

1. Planificación integral: con  la elaboración de un plan estratégico a mediano y largo plazo para la revitalización del Centro Histórico, teniendo en cuenta aspectos como la conservación del patrimonio, la movilidad urbana, la creación de espacios públicos de calidad, la seguridad ciudadana y el fomento de actividades comerciales y culturales.

2. Coordinación de actores: es fundamental coordinar con los diferentes actores involucrados en la gestión del centro, como las Secretarias del gobierno municipal, las instituciones de servicios públicos,  las gestoras culturales, los empresarios, los habitantes y los operadores de turismo, entre otros. Esta coordinación permitiría una toma de decisiones más eficiente y una implementación efectiva de proyectos prioritarios.

3. Administración eficiente: con capacidad para gestionar los recursos tanto humanos como financieros. Esto permitiría la ejecución de medidas para la conservación del patrimonio, mejora de infraestructuras, regulación del tráfico y de los parqueos públicos, entre otras acciones prioritarias.

Esta tan necesaria Dirección de planificación, coordinación y gestión del Centro Histórico de Santa Cruz de la Sierra deberá contar con el apoyo interdisciplinario de profesionales de diversas áreas para abordar los diferentes aspectos involucrados en la compleja gestión urbano-arquitectónica  y socio-económica del Centro.

 Arquitectos especializados en patrimonio histórico y conservación; Urbanistas encargados de planes estratégicos  para el ordenamiento urbano e incremento poblacional; Historiadores que impulsen proyectos de investigación y educación para poner en valor su patrimonio cultural y promuevan el sentido de pertenencia en la comunidad; Sociólogos, que realicen estudios sobre la dinámica social y cultural y propongan estrategias de participación ciudadana; Ingenieros responsables de la infraestructura y obras públicas y para  aplicar criterios de sostenibilidad y eficiencia energética en los proyectos; Economistas y Gestores Culturales que evalúen  el potencial económico y turístico del centro histórico, y promuevan actividades culturales y turísticas para dinamizar el centro; Expertos en comunicación y marketing, que promuevan el centro histórico a través de campañas de comunicación, branding y marketing.

Estos especialistas pueden formar parte de la Dirección, o ser consultores externos  comprometidos en un trabajo coordinado y eficiente. A su vez, es fundamental contar con el apoyo de universidades  y centros de investigación que contribuyan con estudios, proyectos académicos y capacitación especializada en las diferentes áreas.

Además esta Dirección deberá tener la capacidad de establecer vínculos con organismos nacionales e internacionales que se dediquen a la protección y conservación del patrimonio histórico. Así también, tener la capacidad de conformar alianzas con entidades privadas y con emprendedores, para impulsar proyectos de inversión, como rehabilitación de edificios históricos por ejemplo, y con  agencias de turismo y promoción cultural para impulsar programas y eventos que generen un impacto económico positivo.

Fundamentalmente, la Dirección del Centro Histórico, deberá establecer canales abiertos y transparentes de comunicación con organizaciones y asociaciones vecinales, mismas que desempeñan un papel importante en la defensa y promoción de su identidad. Se debe trabajar en conjunto con estas organizaciones porque es imprescindible promover una participación ciudadana efectiva.

Con una  planificación integral y una gestión eficiente mediante  la coordinación e interacción con instituciones y actores clave, se puede lograr la  implementación de planes y proyectos haciendo un uso adecuado de los recursos y  garantizando una revitalización integral y sostenible del área central. Se puede salir del círculo vicioso de la improvisación que tanto daño hace y tanto desgaste produce. Con una Dirección del Centro Histórico, integral, participativa y multidisciplinaria, se pueden  superar los desafíos actuales y permitir que el Centro Histórico recupere su esplendor y se convierta en un espacio vibrante y atractivo, tanto para los ciudadanos como para los visitantes del mismo.

 No es una tarea fácil. Pero tampoco es imposible. Quien quiera oír, que oiga.

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