12 de enero de 2023, 4:00 AM
12 de enero de 2023, 4:00 AM


El actual conflicto entre el gobierno y el departamento de Santa Cruz no es por Camacho. Camacho es solo la excusa, es para distraer a la población. El problema es mucho más profundo, es para aplacar el modelo que todavía genera oportunidades.

Por un lado, el gobierno se afana en implementar su modelo socialista del siglo XXI, modelo basado en la explotación de los recursos naturales, y que está en dificultades de contar con más recursos, por ello la implementación de más impuestos. Un modelo que centraliza los recursos, de cada 100 bolivianos que se gasta en Bolivia, 89 bolivianos los administra el gobierno central y 11 bolivianos los administran los municipios, gobernaciones y universidades de acuerdo al presupuesto 2023.

El Modelo Económico, Social, Comunitario y Productivo promovido por el MAS está en crisis desde el 2014; en lo económico ha endeudado al país como nunca lo hizo un gobierno en democracia. En 2006, cuando el MAS se hizo cargo, un boliviano al nacer tenía una deuda de 340 dólares por persona, suma que en la actualidad llega a 2.474 dólares por persona, a tal punto de reducir las Reservas Internacionales al nivel del 2006 y que en cualquier momento terminará afectando el tipo de cambio.

Del mismo modo, la Gestora pasó a administrar los recursos de las AFP y corre el riesgo de ser usado por el gobierno cuando los organismos internacionales y los países ya no puedan hacer préstamos.

El modelo social y político que ha implementado el MAS ha cooptado el sistema judicial y el electoral. El año 2019 fue la expresión de la crisis social debido al fraude electoral perpetrado por el MAS, que dio como resultado el pedido de la COB, la CONAMAQ y las organizaciones sociales para que el presidente Evo Morales renuncie, sugerido también por las FFAA, y quien al verse totalmente descubierto por la OEA renuncia al cargo de presidente y renunciaron también sus seguidores, dejando un vacío de poder.

El Modelo promovido por el MAS está en crisis porque solo puede controlar a las organizaciones sociales con dádivas, a través de proyectos y prebendas, y también puede controlar las vidas de los funcionarios públicos, que son quienes aportan económicamente y participan activamente en las marchas y contramarchas promovidas por el MAS. Cabe señalar que, en términos de empleo, el 10% de la población económicamente activa cuenta con un empleo formal, el 90% es informal.

Ante esta realidad, el conflicto generado por el gobierno, al detener de manera prepotente y abusiva al gobernador electo de Santa Cruz, es una cortina de humo para ocultar la crisis económica, social y política actual. Se ataca al departamento que promueve otro modelo económico, un modelo que opta por la inversión privada, un modelo que fortalece las cooperativas, un modelo que planifica la vivienda de los ciudadanos y construye una de las ciudades mejor organizadas. No por nada Santa Cruz es el departamento con mayor crecimiento económico de Bolivia y es el genera mayor empleo en Bolivia.

Por lo tanto, la demanda de la población en la actualidad no solo es por la liberación de Camacho, sino también clama por un sistema judicial independiente, por un modelo económico que apoye la iniciativa privada, que respete la propiedad de los ciudadanos, que no se vulnere la democracia y sobre todo que se respeten los derechos humanos. El mundo debe saber que Bolivia ahora tiene un gobierno con discurso indigenista, con rostro académico, con botas de militar y dinamita en mano.

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