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El coronavirus no solo ha sacado de circulación a varios candidatos, sino que ya contagió la campaña electoral, convirtiéndose en el tema central de la disputa entre políticos, al menos en lo que respecta a Santa Cruz.

Cuarentenas de 48 horas, brigadas paralelas o barbijos en lugar de polera marcan el inicio de la campaña electoral, que amenaza con prolongarse como sucedió con las Elecciones Generales 2020, pero, de momento, el Tribunal Supremo Electoral garantiza el cumplimiento del calendario en desarrollo y anuncia que tomó previsiones presupuestarias para garantizar una votación con bioseguridad.

La campaña

El primero en zambullirse en la campaña con el Covid-19 fue Roly Aguilera, postulante a alcalde por Demócratas, que martilla a diario con su plan de vacunación inmediata, con el que se fotografió el lunes junto a Luis Fernando Camacho, candidato a gobernador por Creemos.

Luego de la prohibición de salir del 2 y el 3 de enero, la campaña se metió con todo al coronavirus. Mientras Angélica Sosa, alcaldesa interina y candidata de Santa Cruz Para Todos, justificaba la encerrona de la ciudad por el rastrillaje epidemiológico y la dotación de una dosis de ivermectina a los vecinos, algunos candidatos salieron a acusarla de hacer campaña con bienes públicos.

Ese fue el caso de Jhonny Fernández, candidato a alcalde por UCS, que también inició su propia campaña de brigadas móviles ofreciendo un mayor lote de medicamentos que el dejado por la Alcaldía. Mientras Fernández recorre los barrios entregando ivermectina en tabletas, complejo B y vitamina C, Luis Felipe Dorado, candidato a gobernador por la agrupación ciudadana SOL, también critica el supuesto uso de recursos públicos para hacer campaña. 

“Nos encerraron dos días mientras ellos pintaban paredes”, dijo, en referencia a un video en el que se ve a militantes de Santa Cruz Para Todos pintando de verde fosforescente un muro de un barrio. Dorado también cuestionó un spot de la Alcaldía que habla de haber derrotado al coronavirus y lo consideró proselitista.

Consultada al respecto, Sosa respondió primero sobre el pintado de muros. Aseguró que su partido tiene adherentes y voluntarios con chalecos que los identifican, que están haciendo una campaña “sin dañar el ornato público, pintando paredes de casas de vecinos que las ofrecen para ese fin”. No se refirió al hecho de realizar esta actividad durante el cierre que ella misma había dictado.

Sobre el spot de la Alcaldía, Sosa aseguró que no tenía tiempo para hacer campaña con la pandemia, por su trabajo era atacar masivamente al Covid-19 y “cortar el crecimiento de la curva de contagios, estar al lado de los vecinos, ayudando a salir adelante con medicinas, donaciones de alimentos”.

La batalla electoral por el coronavirus fue tan fuerte que se escuchó hasta en La Paz. El lunes por la noche, Jorge Richter, vocero presidencial, salió a cuestionar que había entidades autónomas que solicitaban recursos para personal, pero que estaban duplicando esfuerzos con el nivel central ofreciendo vacunas, aún sin tener la partida presupuestaria anotada para este fin. Puso como ejemplo al municipio de Santa Cruz de la Sierra. Para Sosa, el vocero presidencial está desinformado y explicó que hoy tiene una reunión en La Paz con el presidente Luis Arce para exponer las acciones contra el Covid-19 en el municipio.

Las elecciones

Habiendo postergado dos veces las elecciones generales, el coronavirus también se presenta como un factor de riesgo para los comicios subnacionales. Sin embargo, Francisco Vargas, vocal de Tribunal Supremo Electoral, explicó que este órgano del Estado planificó y presupuesto una elección en el contexto de una segunda ola, por lo que se volverá a votar con las mismas medidas de precaución y de distanciamiento social del 18 de octubre: jornada electoral de nueve horas con los votantes divididos en dos grupos horarios según la terminación de su carné de identidad, alcohol en gel en cada mesa de sufragio, distanciamiento social y evitar contactos entre electores y jurados.

Señaló que en las próximas semanas habrá una reunión entre Salvador Romero, presidente del TSE, con el asesor de la Organización Panamericana de la Salud para evaluar la situación, pero que hasta el momento la prosecución del calendario electoral está garantizada. Eso sí, recordó a los candidatos que están en la obligación de acatar las restricciones impuestas por cada municipio.

Con el fantasma de una postergación rondando, la mera posibilidad ya tiene detractores. Gerardo García, vicepresidente del MAS, rechazó la posibilidad de posponer la fecha de las elecciones y reclamó el derecho de sus candidatos a hacer campaña, sin tomar en cuenta que, en la última semana, la curva de contagios boliviana es la más alta de América Latina.

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