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El Festival de Cine Radical que se inició el viernes pasado dedica una parte de la programación de su séptima versión a exhibir el trabajo de realizadoras bolivianas entre las décadas de los 80 y 90 con el fin de visibilizar sus producciones que han tenido poca difusión en el país.

Es así que hasta el sábado 28 de noviembre se pueden ver, vía internet, tres largometrajes que la cineasta cochabambina Julia Vargas Weise realizó en los 90. Además, dos trabajos considerados claves para conocer el movimiento de las mujeres en el video boliviano en ese periodo. 

Uno de ellos es el cortometraje Ese sordo del alma (1990), dirigido por Raquel Romero y realizado junto a otras mujeres de lo que fue el Movimiento del Nuevo Cine y Video Boliviano, y la miniserie de cuatro capítulos Rebeldías (1994), dirigida por Liliana de la Quintana.

Esas proyecciones están dentro del marco de las acciones para visibilizar el trabajo y la contribución de las mujeres en el cine boliviano, que forman parte de la investigación Mujeres/Cine: Bolivia 1966-2020, que gestiona el festival junto a la plataforma web Imagen Docs y el Centro Cultural de España en La Paz.

El proyecto empezó en febrero de 2020 y lo está desarrollando un equipo de jóvenes investigadores de diferentes ramas. Los resultados parciales y parte de los procesos de trabajo se difunden a través de la web de Imagen Docs y de las entidades gestoras del proyecto.

“El equipo lo forman nueve integrantes. Siete de ellos seleccionados por la convocatoria pública que se hizo el año pasado. Son investigadores jóvenes que vienen de distintas áreas: Sociología, Antropología, Cine etc. No solo implica usar técnicas habituales a este tipo de estudios de campo, revisiones bibliográficas o entrevistas, también desarrollar otro tipo de acciones, como la visibilización del trabajo de las mujeres en el cine boliviano. Parte de esas acciones es que la gente lo pueda ver en el Festival Radical, que en esta ocasión abarca producciones destacadas de los años 80 y 90”, explica Mary Carmen Molina, coordinadora del proyecto.

Molina explica que la elección de 1966 como el año del que parte la investigación no es arbitrario, ya que es el del estreno de Ukamau, el primer filme de Jorge Sanjinés, que daría el nombre al colectivo que luego produciría otras películas emblemáticas como Yawar Mallku y otras fundamentales de la cinematografía boliviana.

Desde la primera película hay una manera de pensar en el cine boliviano, de cómo las mujeres son representadas, por citar un ejemplo, el de Benedicta Huanca, que es una actriz importante de varias películas del grupo Ukamau”, comenta Molina. Además, en las producciones de Ukamau, luego surgieron importantes figuras como Beatriz Palacios y Danielle Caillet. Por otra parte, fue en la década de los 60 que en La Paz, Amalia de Gallardo se convierte en la principal promotora de los Cine Clubes, lo que genera un movimiento importante en la formación de público.

La investigación se centra en los procesos de producción que hay detrás de una película, y para ello están recuperando perfiles de mujeres que no solo son directoras, sino también que han desempeñado otro tipo de roles.

Es por eso que han lanzado una encuesta que tiene el objetivo de recoger información sobre mujeres en actividad en las áreas de cine y audiovisual en todos los departamentos, así como fuera del país. La encuesta se la puede llenar en el sitio www.imagendocs.com.

Foto: Principal
1. Tres producciones de Julia Vargas Weise se pueden ver en el festival.
2. Danielle Caillet es una de las primeras realizadoras audiovisuales en Bolivia.
3. Beatriz Palacios, en uno de sus trabajos en Ukamau.
4. Liliana de la Quintana es una figura destacada del audiovisual boliviano a partir de los años 80.

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