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El Gobierno y el MAS arremeten por tres frentes para intentar reforzar su relato de que en el país hubo golpe de Estado.

El presidente Luis Arce aludió, sin mencionarlo específicamente, la aprehensión en Trinidad y el posterior encarcelamiento en La Paz de la exmandataria Jeanine Áñez y de los exministros Álvaro Coimbra y Rodrigo Guzmán, acusados de terrorismo, sedición y conspiración. 

El jefe de Estado prometió que hará respetar el 55% con el que ganó las elecciones generales de 2020 y pidió a la justicia traer a los “culpables del golpe”.

En la ciudad de La Paz, y en otros puntos del país centenares de personas se manifestaron en defensa del gobierno. Durante los conflictos de 2019 los activistas denominados ‘pititas’ repetían en sus manifestaciones: “Evo de nuevo, huevo...”, ayer, los afines al MAS circularon las calles arengando: “golpe de nuevo, huevo...”

Una masiva marcha recorrió el centro paceño, exigiendo justicia por las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Gobierno de Áñez, al que consideran golpista y en apoyo al de Luis Arce.

Y en tercer lugar, el ministro de Justicia Iván Lima habló de “tres mentiras” en la sucesión presidencial, lo que en realidad demuestra que “hubo golpe”.

El MAS desconoce el fraude denunciado por el informe de la OEA en las elecciones presidenciales de octubre de 2019, que provocó la renuncia de Morales.

Presidente

Durante un acto público en el distrito 7 de la ciudad de El Alto, el presidente Luis Arce criticó que políticos que tuvieron un respaldo electoral mínimo, salgan a reclamar, enfatizando que “el primer requisito para que tengamos paz social es que haya justicia”.

“Unidos, porque es un importante requisito, hermanos, la unidad del pueblo ante el ataque de la derecha, los perdedores de las elecciones, los que tuvieron que bajarse de la carrera electoral porque no tenían gran votación, dos, tres, seis por ciento, de apoyo popular, hoy salen a reclamar. Cómo con el 6% quieren hacerse respetar, hermanos, hemos ganado las elecciones con un 55% y haremos respetar el voto popular con justicia para el pueblo alteño”, exclamó.

Arce dijo, además, que en esa concentración estaban presentes “hermanos que han sido arrestados, enjuiciados, perseguidos, amenazados, chantajeados”, enfatizando que “sabemos lo que ha pasado en nuestro país, no lo va a ocultar un spot, un Gobierno de facto, no se lo puede ocultar, la justicia tiene que demostrar y tiene que traernos a todos los culpables del golpe”, ratificó.

Movilizaciones

La movilización de ayer en La Paz fue convocada por el Pacto de Unidad, la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari y la Federación de Mujeres Campesinas Indígenas Bartolina Sisa.

Los dirigentes señalaron que las detenciones de la expresidenta Jeanine Áñez y otros exmiembros de su Gobierno son parte de la justicia y no son actos de venganza. “Pedimos justicia por los muertos de Senkata y Sacaba”, señalaron.

En Cochabamba, que es el bastión del MAS, no hubo ninguna marcha y sí un ampliado del masismo en la sede de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb). A este encuentro asistió el expresidente Evo Morales.

En Santa Cruz hubo una marcha que ingresó desde la doble vía a La Guardia hasta el monumento al Chiriguano, donde suelen ser los mitines masistas. En este lugar, ubicado en el segundo anillo de la capital cruceña estuvieron algunos dirigentes de barrios y de provincias. Respaldaron las acciones del Gobierno y la Fiscalía en contra de exautoridades. Cerca de las 18:00 se dispersaron.

Documental y “mentiras”

El Gobierno difundió en las últimas horas un documental de casi dos horas denominado “Fue golpe”. Ese video sustenta esa teoría. Por ejemplo, muestra a la exsenadora Adriana Salvatierra pelear con los policías luego de renunciar a la presidencia del Senado, para retomar su curul. 

“Organizaron cápsulas para arrastrarme hacia ellos, y detenerme. Pero más fuerte fue lo que pasó con la gente”, dijo la entonces asambleísta.

Luego, muestra otro discurso poco después de que Áñez asumió la presidencia. “Ella ni siquiera tuvo el decoro de instalar conforme a reglamento (la sesión del Senado y de Asamblea), ni siquiera dio lectura a las notas, ni a las renuncias. Todo esto es ilegal, y es golpe de Estado”.

Sin embargo, no mencionó que ella fue parte de las negociaciones organizadas por la Iglesia católica, la Unión Europea y la embajada de España en el rectorado de la UCB. El 11 de noviembre, ella exigió la salida de Evo Morales del país para conversar y cuando eso pasó ya no quiso abrir un mecanismo para pacificar el país, señala un documento emitido por la Iglesia católica.

Jorge Quiroga, Samuel Doria Medina y otros políticos que estuvieron en esas reuniones señalaron, en distintos momentos, que la idea del MAS no era llegar a una solución, sino generar la convulsión y la ausencia de poder para facilitar el retorno de Morales como “el salvador”. Eso tampoco es reflejado en el documental “independiente”.

El ministro Lima señaló que existen al menos “tres mentiras”, de la narrativa de justificación del golpe de Estado en la gestión 2019. Ni el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP) los ha legitimado, ni la Asamblea Legislativa los ha reconocido, ni la ampliación de mandato ha sido un reconocimiento al golpe de Estado”, dijo.

El Tribunal Constitucional, el 12 de noviembre de 2019, emitió un pronunciamiento en el que avaló que la sucesión es dada ipso facto, prevaleciendo la inmediatez de este acto, previsto en el orden constitucional y amparada en la Declaración Constitucional 0003/01 de 31 de julio de 2001, que respalda la sucesión constitucional inmediata.

Para Lima, esa fue la primera mentira: “Petronilo Flores, presidente del TCP en ejercicio en ese momento, lo dijo públicamente: la presión que recibió ha sido muy grande y va a tener que indicar quienes les han presionado, quienes les han llevado documentos a Sucre, quienes han hecho toda la presión para legitimarse por vía del TCP”, denunció el titular de Justicia.

Al respecto, resaltó que según el Código Procesal Constitucional, el TCP se manifiesta a través de sentencias, resoluciones y autos, y no mediante “comunicados” como ocurrió en noviembre de 2019.

Dijo que el TCP se vio obligado a interpretar un artículo de la Constitución Política del Estado (CPE) de 1967, fuera de vigencia desde 2009 cuando se aprobó la nueva Carta Magna. “Jamás existió una sentencia. Ese comunicado no tiene fuerza vinculante, no tiene fuerza legal y lo ha dicho el entonces presidente del TCP en un juicio que se le ha llevado en la Asamblea Legislativa”.

La “segunda mentira”, es que el MAS participó una semana después en una sesión de la Asamblea para convocar elecciones en el país, y esto es realmente un razonamiento absurdo”, dijo.

“Cuando se comete un delito como el que ellos habían cometido, hay que volver al cauce constitucional, hay que evitar que siga el abuso de la Constitución, que siga la ilegalidad y eso es lo que hace Susana Rivero, y eso es lo que hace Eva Copa (expresidenta de la Asamblea Legislativa) y eso es lo que hace la bancada del MAS”, sostuvo.

Lima remarcó que ante la toma del poder en esas circunstancias, “la única herramienta en ese momento era la Asamblea Legislativa y ahí empezamos a construir la recuperación de la democracia, para llegar a las elecciones del 18 de octubre”.

El 22 de enero (de 2020) se amplió el periodo de las autoridades subnacionales y los opositores sostuvieron que eso avaló la sucesión. “Mentira. El TCP dijo que no se refería a la irregular manera y a los hechos que había generado la transición en el país, son dos párrafos íntegros en los que el TCP señala que en una democracia deben funcionar el poder Ejecutivo, el Judicial, el Legislativo y el Electoral, porque ellos (autoridades de facto) en ese momento querían cerrar la Asamblea”, recordó.



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