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Dos son los grabados que más utilizan las bandas de narcotraficantes para que la cocaína salga de Bolivia al mercado internacional con códigos específicos, informaron en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn). Los paquete que tiene impreso un delfín significan, en el mundo del comercio ilegal de drogas, que se trata de pasta base de cocaína que ingresó desde Perú y que necesita su refinación en suelo boliviano.

La figura del dragón es el otro logo utilizados por los distribuidores ilegales de droga en el país. Esta señal desvela que la sustancia controlada ya fue refinada en Perú y que solamente necesita pasar a Bolivia.

Puno, punto clave

Puno es la ciudad de Perú por donde circula la mayoría de la cocaína que es transportada a Bolivia procedente del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Según un informe de la de la Dirección Antidrogas (Dirandro) de Perú, el alcaloide producido en las entrañas de la selva amazónica peruana tiene como destino Brasil, previo paso por Bolivia. Desde suelo brasileño, la sustancia ilegal es exportada clandestinamente a Europa, Asia y África, aunque también una parte tiene como destino las calles de Estados Unidos.

La mayoría de esa droga que llega a Bolivia es en condición de pasta base de cocaína. Según fuentes policiales, el alcaloide es ‘purificado’ en el norte de La Paz, en el trópico de Cochabamba, en Santa Cruz y Beni. En diez días, efectivos de la Felcn encontraron y desmantelaron 18 laboratorios de cristalización de drogas.

“Dentro del marco de la lucha contra el narcotráfico, dentro de la línea que ha instruido la presidenta Jeanine Añez y también el ministro de Gobierno (Arturo Murillo), la Policía Boliviana y la Felcn han destruido recién 18 factorías de cocaína, se ha incautado de cerca de una tonelada de droga y fueron aprehendidas nueve personas en los últimos diez días”, explicó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Zamora, en un informe que ofreció a los medios de prensa.

Parte de ese hallazgo, dice Zamora, estuvo en el trópico cochabambino. “También se destruyeron seis fábricas en la provincia Carrasco y otras cinco en el Chapare (ambas en Cochabamba), con dos personas detenidas, portando armas”, acota.

Dentro los planes del Gobierno transitorio figura el reforzamiento a la vigilancia en la frontera. El ministro Arturo Murillo explica que los puntos limítrofes del país tienen escaso control policial, así como también existe una deficiencia en Migración. La autoridad anunció que se reforzará la presencia policial con el fin de reducir el ingreso de sustancias ilegales al país. No solo será con Perú, sino también se vigilará la salida a Chile, Argentina y Brasil.

El Vraem, en Perú, se convirtió en el espacio ideal para producir todo tipo de cocaína

INFORME

ARCHIVO

Los sellos en el mundo de las drogas no son nada nuevo. Esto apareció en 2010 en los paquetes de cocaína. También hay coca que aparece con sello, pero es más aparente. Los sellos en la cocaína sirven para certificar, si vale el término, la calidad del producto que venden. Eso hacen los productores de droga en el país. En Bolivia no solo se purifica el alcaloide, sino también se la produce y luego se la convierte en clorhidrato. Después le ponen el sello y se certifica la calidad del producto.

El asunto no es tanto en confundir a la Policía con la diversidad de sellos, sino es atraer más clientes. Obviamente, la idea es confundir a las policías, pero la verdad es que tienen un mercado establecido cada uno de los sellos y los clientes buscan esos sellos en los países donde más se consume droga, Brasil, por ejemplo. Ahí está el Comando Vermelho, el Primer Comando de la Capital (PCC) que son distribuidores de estos sellos. Una sola fábrica puede elaborar varios sellos, varias marcas de cocaína. Un solo cúmulo de fábricas que obedecen a un solo cártel pueden utilizar dos, tres, cuatro marcas al mismo tiempo.

Haya o no haya presencia de cárteles de narcotráfico, ya no es tema de discusión en el país. Los cárteles de droga están metidos de cabeza en Bolivia y tienen sus emisarios en el país. Lo que pasa es que el anterior gobierno minimizaba el tema y llamaba emisarios a los representantes de los cárteles que estaban en Bolivia. Pero qué es un emisario, es como si se mandara un embajador a otro país o como un representante comercial para vender un producto, para comercializar un producto, para hacer negocios. Un emisario no pasa vacaciones, no viene a pasear por el país, a conocer gente, vienen a hacer negocios. Entonces, eso de emisarios que daba el anterior gobierno a esos tipos que son representantes de los cárteles de droga, son la presencia física de los cárteles que estaban y están trabajando en el país.

Los sellos son la prueba física de que en Bolivia existen cárteles de droga. En Bolivia se purifica o se cristaliza la cocaína en laboratorios que son parte de cárteles internacionales. Ahora, saber cuáles son esos cárteles, puede haber muchos en el país. Pueden ser los más peligrosos, pero está claro que no son emisarios, son representantes de esas mafias internacionales.