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El jefe nacional de la Policía, general Rodolfo Montero Torrico, dentro de poco deberá dejar su cargo en la institución verde olivo y asumirá alguno de los oficiales que fueron parte de la promoción Jaime Paz Zamora, que en 1989 salieron de la Academia Nacional de la Policía.

Aquella promoción policial tuvo una particularidad, ya que se graduaron con el grado de subteniente 89 agentes, el año 1989. De ahí en más la vida policial los hizo recorrer diversos caminos, muchos los condujeron a situaciones anómalas que los dejaron fuera de la institución y a otros la vida se los llevó antes de que cumplieran los 30 años de servicio, como lo han hecho aquellos coroneles de esta promoción que podrían ser elevados al grado inmediato superior, el de generales.

Sin embargo, de acuerdo con algunos de los oficiales que lucen en sus uniformes las tres estrellas sobre un cordón verde oscuro, solo podrán ascender seis policías y los restantes de esta promoción pasarán a la letra A, o como se señala en la jerga policial, a disponibilidad de la reserva activa.

“Si no logramos ascender a generales, pasaremos a ser parte de la reserva activa”, precisó uno de los coroneles que son parte de esta promoción y que, al haber obtenido el grado más alto, podría ser uno de los considerados para subir de grado y lucir por un año las estrellas doradas de general.

Pero no todos podrán llegar al máximo grado de la carrera que eligieron para vivir, ya que el proceso de selección interna y la decisión política definirán su futuro en los siguientes meses.

Hasta hace una semana muchos de los coroneles que pueden optar por postularse para ser generales, presentaron en el Comando General de la Policía la documentación de respaldo que acumularon a lo largo de su carrera (reconocimientos, condecoraciones, felicitaciones, estudios realizados y otro tipo de documentos) para que sumen en favor de ellos puntos, ya que así podrían colocarse en la cima de la lista de su promoción, la 89.

Pero este mecanismo es cuestionado por los propios policías, ya que ellos mismos afirman que muchas veces los mejores quedan al final y los que apoyan al partido en función de Gobierno se ponen al frente y terminan mandando dentro de la institución.

Días atrás, el entonces viceministro Wilson Santamaría dijo que no modificaron las reglas para el ascenso de generales en la Policía y pidió a las nuevas autoridades, que asumirán sus funciones a partir de este lunes, no manosear la institución y garantizar la meritocracia en los ascensos.

“Ojalá se respete nuestra institucionalidad”, afirmó otro de los coroneles consultados, que se animó a lanzar nombres de quiénes podrían ser ascendidos a generales.

Entre los nombres que dio este oficial figuran los coroneles Marcos Santa Cruz, Víctor Soria Morón, Iván Rojas del Carpio, Juan Luis Cuevas, Orso Oblitas, Dayler Zurita, Orlando Ponce, Fermín Aguilar y Jhonny Aguilera.

Sobre este último coronel, el entonces ministro Arturo Murillo lo cuestionó y acusó. Dijo que fue parte del montaje del caso terrorismo y de otros hechos, además de asegurar que lo seguía y amenazaba. Sin embargo, la autoridad no ordenó un proceso en contra de este oficial durante su gestión, siendo que supuestamente actuó de forma ilícita.

De los nombres que empezaron a sonar en los pasillos del Comando Nacional de la Policía y del Palacio de Gobierno, probablemente esta semana se definirá quién será el nuevo jefe policial del país, ya que el nuevo ministro de Gobierno deberá elegir al comandante nacional, que podría ser un coronel hasta que en diciembre el Senado defina los ascensos de los generales.