16 de septiembre de 2021, 5:00 AM
16 de septiembre de 2021, 5:00 AM


La oficina ProBolivia del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural ha lanzado el 12 de septiembre una convocatoria para impulsar un programa de apoyo financiero para planes de mejora integrales, orientados a promover el desarrollo productivo de las micro y pequeñas empresas (Mype). Hasta ahí todo muy bien, porque se trata de un importante respaldo del Estado a los emprendimientos productivos que se mueven en las escalas de la pequeña y microempresa, tan necesitadas de apoyo en este tiempo en que intentan recuperarse después de casi 19 meses de pandemia.

El detalle llamativo es que el proyecto de cofinanciamiento de los planes está destinado únicamente a los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y Tarija. Es decir, los tres departamentos del oriente boliviano, esto es Santa Cruz, Beni y Pando, quedaron excluidos del beneficio.

Las Mype y asociaciones beneficiarias podrán ser personas naturales titulares de unidades productivas, asociaciones legalmente constituidas que actúan mancomunadamente en la producción, provisión de servicios, adquisición de insumos, materia prima y maquinaria, o comercialización de los productos transformados.

El proyecto está destinado a Mype y asociaciones que tengan actividades de manufactura o transformación de materias primas de los complejos productivos de alimentos, cuero, madera, metalmecánica y textil. El plazo para la presentación de propuestas al proyecto que tiene financiamiento de la cooperación suiza es el 30 de septiembre.

La Federación de la Micro y Pequeña Empresa de Santa Cruz (Fedemype) hizo el reclamo al Gobierno central por esto que considera una discriminación a la región que tiene más de 4.000 afiliados y representa el 30 por ciento del sector en el país. La respuesta que recibieron es que el programa viene desde los años 2016 y 2017, y que en esos años las regiones beneficiadas tenían problemas económicos, lo que, supuestamente, no ocurriría en el departamento de Santa Cruz.

En palabras del dirigente Félix Huaycho, de la Fedemype Santa Cruz, el sector estaba decidido a protestar para reclamar un trato justo y equitativo en el país, ya que además la entidad ProBolivia que opera desde 2008 no tiene oficinas en Santa Cruz, lo que impide a los afiliados de esta región acceder a programas de capacitación y otros beneficios.

En respuesta a la amenaza de movilización, el Gobierno habría prometido a las microempresas cruceñas incluirlas en el futuro en un programa de la cooperación de Corea, según Huaycho.

También pocos días atrás se realizó una Cumbre para la Reconstrucción Económica y Productiva de Santa Cruz impulsada por el Gobierno nacional, en la que no participaron los principales actores económicos de la región, esto es la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) y la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz.

A juzgar por esos gestos, primero el de excluir de un beneficio a las Mype del oriente boliviano y también la exclusión de los actores corporativos de la actividad productiva cruceña, daría la impresión de que se actúa con inexplicables criterios políticos que dejan por fuera a la región más dinámica de la economía boliviana. De ser así, esos mismos actores, que son representantes de miles de afiliados empresariales, tendrían también que pronunciarse y decir su palabra.

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