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Luis Arce asumirá el mandato de un país que vive una crisis económica que inició cuando Evo Morales era presidente. La pandemia del coronavirus agudizó los problemas en Bolivia. Ahora, el mandatario electo centrará sus primeros días de gobierno en lo que él llama en un “salvataje” económico aplicando al menos cinco medidas.

Arce está seguro de pagar el bono contra el hambre de Bs 1.000. Esta medida implicará un gasto de al menos $us 215 millones y será desembolsado a finales de noviembre, proveniente de los créditos aprobados a última hora por la prorrogada Asamblea Legislativa, con dos tercios del MAS.

El jueves, el ministro de Economía, Branko Marinkovic, afirmó que el Gobierno de transición dejará más de Bs 17.000 millones para la próxima gestión y proyectó un crecimiento económico de 4,2 por ciento para 2021.

El politólogo Franklin Pareja señaló que Arce fue considerado el autor del “milagro” económico en la gestión del MAS y que se espera del mandatario electo sus capacidades para sobrellevar la actual crisis económica.

“Como se plantea en el imaginario de que el artífice del éxito del modelo económico es el señor Arce, bueno, ahora estamos con el artífice del supuesto milagro económico y nos tiene que demostrar qué tan bueno es en crisis, porque una cosa es ser bueno en bonanza y otra es ser bueno en crisis”, dijo Pareja.

Las medidas

Una segunda medida que asumirá Arce en sus primeros días de gobierno es la reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA) para pagos con tarjetas de crédito y débito del 13% al 8%, el impulso para la devolución del IVA a las personas de bajos ingresos y el impuesto a las grandes fortunas.

Para esta medida, la mayoría del MAS en la Asamblea Legislativa anunció que se coadyuvará desde esta instancia en la recuperación de la economía. “Se debe generar un debate para aprobar leyes en beneficio de la población”, afirmó la senadora Eva Humérez (MAS).

Al respecto, el analista económico Luis Méndez consideró que el primer año de gestión de Arce se verá golpeado por diversos factores, que en su mayoría serán de índole económico. “La economía está dañada desde la gestión de Evo Morales. Esto no es reciente. Se verá si Arce puede salvar esta situación con las medidas que planteó, pero veo que son medidas para maquillar y no para salvar de fondo”, remarcó el experto.

La tercera medida es la aprobación de créditos que no impliquen condicionar la economía ni la política cambiaria. El cuarto punto es fortalecer la demanda interna apoyando el mercado interno a través de bonos y vía transferencia para empezar la reconstrucción del aparato productivo.

Por último, Arce dejó abierta la posibilidad de la devaluación de la moneda nacional. El mandatario electo dijo que esta medida no es la ideal, pero recalcó que será evaluada en los primeros días de su gobierno. “En la medida de las posibilidades, por supuesto que no, pero para estar seguro tiene que haber crecimiento económico y medidas de sustitución de importaciones y otras propuestas con el fin de que no se devalúe”, señaló Arce.

Bolivia creció este año al 1,1% en materia de economía. Según Méndez, esto se debe a la crisis que dejó Morales y la pandemia.