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Una carretera construida en cualquier punto geográfico del país, un puente, un camino rural, el salario de un policía, un médico o de un maestro, en fin, todo gasto relacionado al Estado, es cubierto hasta un 45% por el sector privado. Sí, empresas, bancos y personas particulares, e incluso trabajadores (mediante las AFP) prestan dinero para sostener la burocracia estatal.

Según datos del Ministerio de Economía, a junio la deuda interna del Tesoro General de la Nación (TGN) llegó a Bs 56.239 millones, la cifra representa un crecimiento del 48%, con relación al mismo periodo del año pasado. Del total adeudado, Bs 25.555 millones llegaron de inversores nacionales.

La mayoría de estos acreedores son empresas o personas que adquirieron bonos o títulos del Estado a través de subastas públicas.

Mediante este mecanismo, los tenedores prestaron Bs 22.360 millones. Por su parte, las Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP) facilitaron otros Bs 3.183 millones al Estado. Mientras que otros Bs 30.684 millones, fueron entregados por el Banco Central de Bolivia (BCB).

¿Qué refleja esto?

Más allá de los números fríos, economistas consultados explicaron que el incremento de la deuda interna revela que el Estado tiene problemas para sostener la burocracia; es decir, salarios e incluso proyectos de inversión pública.

El especialista en finanzas, Jaime Dunn, dijo que los principales acreedores internos del Estado son el Banco Central de Bolivia (BCB), las AFP, empresas, bancos e incluso personas particulares.

Si bien con relación a 2019 el incremento llega a un 48%, el especialista sostuvo que la tendencia viene de hace varios años atrás.

En 2006, cuando el expresidente Evo Morales llegó al poder, la deuda interna era de Bs 24.130 millones. En 2018, un año antes de su renuncia, subió a Bs 37.422 millones; es decir, un 55% más.

Y en junio del año pasado -cuatro meses antes de los conflictos que llevaron a su salida- los compromisos del TGN llegaron a Bs 37.989 millones.

El economista, José Alberti, señaló que el anterior Gobierno, recurrió al endeudamiento para cubrir el hueco fiscal generado por el incremento de la burocracia.

“Con esto se cubren salarios y proyectos de inversión pública. Parte de esto, es financiado incluso con recursos de los trabajadores a través de las AFP”, señaló.

El especialista en presupuesto, René Martínez explicó que, desde hace varios años, al Estado no le alcanzan los recursos para sostener su estructura. Precisó que, a diferencia de un crédito externo, la deuda interna es un método de financiamiento rápido.

En enero de este año, el exministro de Economía, José Luis Parada, culpó del crecimiento exponencial de la deuda a la política de expansión de Morales.

En tanto que el exviceministro del Tesoro, Carlos Schlink, reveló que el Gobierno del MAS dejó como herencia un sobregiro de Bs 18.500 millones en el TGN.

Para Dunn, el endeudamiento tiende a incrementarse por la negativa de la Asamblea Legislativa de aprobar una serie de líneas de créditos externos, a las que el actual Gobierno accedió para paliar las calamidades económicas generadas por el coronavirus.

En ese sentido, explicó que los inversores privados seguirán financiando al Estado, porque por la pandemia, ofrece mejores tasas por los bonos y títulos que emite.