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La reelección inmediata que permitió a Evo Morales mantenerse en el poder por casi 14 años es considerada una mala experiencia que pretenden evitar que se repita en la historia boliviana. El candado que exigen los ciudadanos en este tema, toma fuerza en la oferta electoral con miras a las elecciones generales del 3 de mayo.

Los planes de gobiernos presentados por las alianzas Creemos y Comunidad Ciudadana (CC), así como el Partido Acción Nacional Boliviano (Pan-Bol) son más explícitos en este tema. Libertad y Democracia (Libre 21) también refuerza el referéndum del 21-F, y sugiere reforma constitucional que proteja la decisión soberana del pueblo.

El rechazo a la reelección indefinida movilizó al país entre octubre y noviembre del año pasado. Las pititas, las llantas y la olla común se volcaron a las rotondas y calles durante el paro de 21 días (del 23 de octubre al 12 de noviembre) en la lucha por la democracia. La consigna de que nadie se cansa, nadie se rinde por el No a la repostulación presidencial fue el grito ciudadano que retumbó hasta lograr la renuncia del expresidente Morales, que buscaba su cuarto mandato en el poder. Morales se encuentra actualmente en Argentina como refugiado político. Antes estuvo en México en calidad de asilado.

Esta lucha mostró a activistas que fueron líderes en distintas movilizaciones para exigir el cumplimiento de la Constitución Política del Estado, que permite una reelección continua. Pero también hubo ciudadanos que sin mostrarse públicamente fueron feroces defensores durante la protesta.

Alejandra Serrate, de Resistencia Femenina, sostiene que dada la situación que atravesó el país durante casi 14 años, y en algunos países de Latinoamérica, se ha visto que “hemos sido incapaces de eliminar el caudillismo”.
Sostiene que cualquier propuesta tiene que ser aceptada por la ciudadanía. “La propuesta no solo me parece importante, sino vital para profundizar el sistema democrático en Bolivia, que está volviendo a nacer”.

El activista Vladimir Machicado recuerda que la Constitución Política del Estado permite una sola reelección, y los candidatos en este momento quieren que haya un solo mandato. “Para cumplir el programa de gobierno que tienen diferentes candidatos, y que una vez lleguen a la Presidencia tienen que modificar la Carta Magna”.

Machicado ve con buenos ojos que la oferta electoral toque el tema de la repostulación que ha causado profundo dolor y división en el país. “Queremos que haya una alternancia en el mandato y en el manejo de la cosa pública”.

A criterio de la activista María Belén Mendívil, que participó de las movilizaciones, los partidos tienen que dar la confianza de que en el país se respeta la independencia de poder, la Constitución y las leyes, para que no ocurra lo que sucedió con el gobierno del MAS, que buscó la forma de que se lo habilite y permanecer en el poder por casi 14 años.

Jorge Vaca (21) es uno de los jóvenes que silenciosamente fue parte de las protestas en la avenida Tres Pasos al Frente, y estuvo en el Cristo Redentor cuando se tomó decisiones dice: “Luchamos por la democracia, para que nadie más se encarne en el poder”.

Lo que dicen los planes

El plan de gobierno de la alianza Creemos, que postula al binomio formado por los excívicos Luis Fernando Camacho y Marco Pumari -ambos jugaron un rol protagónico en la lucha por la democracia, apuestan por un solo mandato. En su oferta electoral destacan una parte que titula: Eliminación de la Reelección de las Autoridades de los Órganos Ejecutivos

Justifican que la “experiencia reciente nos ha mostrado el daño que hace a Bolivia y al sistema democrático la tentación de reelección permanente de sus principales autoridades, destinando sus esfuerzos a metas proselitistas y no a la atención de las necesidades de la población, distorsionando sus atribuciones y partidizando el funcionamiento de las administraciones públicas que es necesario superar.

Claramente señalan que “se propone la eliminación de la reelección de las autoridades políticas de los órganos ejecutivos del país (presidente, gobernadores y alcaldes), para que ejerzan el cargo por un solo período de funciones por única vez y que de esa manera se dediquen a administrar y gestionar sus responsabilidades sin desviar su atención a medidas tendentes a la reproducción de sus mandatos, lo que permitirá la renovación periódica de las autoridades y un más eficiente funcionamiento del sistema democrático”.

Mientras que la alianza Comunidad Ciudadana, de la mano del binomio Carlos Mesa-Gustavo Pedraza, se juega por la construcción de la institucionalidad democrática. Apunta al restablecimiento de la plena vigencia y aplicación del artículo 168 de la Constitución para que ningún presidente intente desobedecer el mandato del pueblo.

“Restableceremos la plena vigencia y aplicación del artículo 168 de la Constitución, despolitizando la designación de cargos del Tribunal Constitucional Plurinacional y del Órgano Electoral Plurinacional”.

Este artículo señala que “el periodo de mandato del presidente y del vicepresidente del Estado es de cinco años, y pueden ser reelectas o reelectos por una sola vez de manera continua.

A su vez, el binomio de Feliciano Mamani-Ruth Nina, que postulan por Pan-Bol destaca la Elegibilidad sin reelección. Consideran que la elegibilidad participativa transparente con mandato improrrogable sin derecho a reelección es el mandato soberano expresado en el resultado del 21-F del 2016, cuando el pueblo a través del referéndum negó la posibilidad de una repostulación.

La oferta de Pan-Bol sostiene que “debe cumplirse plenamente en los sistemas ejecutivo, legislativo, electoral y judicial”.

Condición de igualdad

La alianza Juntos, que postula a la presidenta Jeanine Áñez, que va acompañada por el líder de Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, plantea igualdad de oportunidades. En su oferta electoral manifiestan que su postulado central toma relevancia en el principio de igualdad política sobre el que reposa toda la idea de la democracia. “Y es que sin igualdad política se pierde también la libertad individual y la sociedad acaba sometida al yugo opresivo de poder despótico, que es exactamente el mal que los bolivianos hemos padecido durante el régimen autocrático de Evo Morales. Hay que subrayar que tanto la libertad como la igualdad política son el medio necesario y más seguro de proteger y promover el bien público y los intereses de todos los ciudadanos”.

Hablan de “sustituir el régimen oligárquico implantado por el MAS, por un renovado sistema político donde el gobierno del Estado no sea más monopolio ni privilegio de nadie y, por el contrario, esté abierto a la competencia genuina, la participación ciudadana y la alternancia democrática del poder político; un sistema fundado en la representación pluralista de la sociedad, la descentralización y el reparto de la función estatal, la separación e independencia de los poderes públicos”.

Reforma constitucional

La alianza Libre 21, liderada por el expresidente Jorge Tuto Quiroga y Tomasa Yarhui, resalta la necesidad de hacer ajustes a la Constitución Política del Estado, de 2009, que fue modificada durante el gobierno de Morales. “Con un equipo de abogados especializados presentaremos y socializaremos una propuesta de reformas concretas y claras el 21-F, esa fecha simbólica donde le dijimos No a Morales, que quería cambiar las reglas para beneficiarse personalmente. La regla de oro debe ser la que teníamos antes: los cambios nunca deben beneficiar a gobernantes, parlamentarios o magistrados involucrados en la discusión y aprobación de los mismos”

Frente para la Victoria, que postula a Chi Hyun Chung, también plantea una reforma constitucional donde menciona algunos temas prioritarios, como la forma de “constitucionalizar la alternativa de mancomunidades regiones”.

Pero también sugiere que se el Tribunal Constitucional debería ser designado por el Consejo Nacional de la Magistratura, y el tiempo de ejercicio de sus magistrados debería ser ampliado, entre otros aspectos.

En esa misma línea Acción Democrática Nacionalista (ADN) plantea un debate para abrir la revisión de la Constitución y se compromete a impulsar una nueva redacción de la Carta Magna, donde se preserve los intereses de la nación, donde se asegure una separación de poderes. Pide una reforma integral del sistema electoral e impedir que los gobiernos se perpetúan en el poder.

Cuestionamiento

El Movimiento Al Socialismo incluye un capítulo para hablar de lo que considera un golpe de Estado, que obligó a salir a su líder.

Insiste que después de las elecciones del 20 de octubre de 2019, el MAS- Ipsp “una vez más ganó limpiamente con el voto democrático del pueblo boliviano...”

Consideran al gobierno de transición como un “gobierno de facto y neoliberal.