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Un consorcio de empresarios privados bolivianos, liderado por Luis Fernando Barbery y Orlando Careaga, sorprendió ayer por la mañana con el anuncio de que habían adquirido las acciones de la Minera San Cristóbal, considerado el conglomerado minero más grande del país que opera la japonesa Sumitomo Corporation Group. Por la tarde, surgió un comunicado interno de la compañía nipona que desmentía las negociaciones.

Barbery, presidente de la Corporación Unagro, se presentó junto a Careaga como los representantes de los nuevos propietarios de la mina y adelantaron que ampliarán las operaciones de San Cristóbal hasta 2050.

El ejecutivo detalló que el consorcio que gestionó la compra de San Cristóbal está integrado por hasta 1.500 empresarios, la mayoría de ellos afincados en Santa Cruz y Potosí.

“No les quepa la menor duda de que seremos fieles y respetuosos con los compromisos, además es parte de los acuerdos que se están negociando, precisamente ya en su fase final con los actuales propietarios. Para el departamento de Potosí significa la permanencia, la prolongación de la vida útil de esta empresa importantísima a escala mundial, la más grande del mundo en materia de minería, ampliando del año 2024 hasta el 2050. La empresa seguirá funcionando y generando riqueza para los potosinos, generando empleo y llevando sustento a los hogares de toda la gente que directa o indirectamente se beneficia del accionar empresarial de minera San Cristóbal y contribuyendo tributos al Estado Plurinacional”, manifestó Barbery.

Por su lado, Careaga señaló que por fin, al margen de las regalías, los beneficios por la explotación de la plata de San Cristóbal serán reinvertidos en Potosí.

Los supuestos nuevos propietarios señalaron que han leído informes sobre el aporte de San Cristóbal por cerca de $us 2.600 millones en materia de tributos, regalías y aporte a distintos entes que son compromisos asumidos por la empresa que ha cumplido de la forma más oportuna esos compromisos.

Sin embargo, en un comunicado interno enviado a los trabajadores, los ejecutivos de Sumitomo aseguraron que mantienen el control del 100% de las acciones de la empresa minera.

“Queremos asegurar a todos nuestros grupos de interés que Minera San Cristóbal no se ha vendido y permanece el 100% bajo el control de Sumitomo Corporation Group”, señala el comunicado que circuló por redes sociales, pero su autenticidad fue corroborada a EL DEBER por fuentes de la empresa japonesa.

Takashi Onda, presidente de Minera San Cristóbal, y Dave Assels, vicepresidente y gerente general de la compañía expresan que “ha sido una completa sorpresa” la conferencia realizada ayer por la mañana por el titular de la Corporación Unagro y máximo representante de los empresarios privados de Bolivia.

No participamos, no fuimos comunicados y no respaldamos los mensajes compartidos en esta presentación, señala el documento difundido por la tarde.

Para las próximas horas se espera un pronunciamiento oficial de Sumitomo para conocer los detalles sobre este caso.

Antes de conocerse el comunicado interno de la firma nipona, el presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, dijo que frente a la incertidumbre que planteaba la salida de Sumitomo del país, y la posible declinación de la producción minera en Potosí, no podía haber un mejor anuncio para la población de dicho departamento, que confirmar la continuidad de la empresa.

Algunos datos

La Minera San Cristóbal ha invertido $us 1.800 millones en trabajos de exploración, estudio de factibilidad, estudios medioambientales, ingeniería del proyecto, preparación de la mina, construcción de la planta y de la infraestructura de apoyo, además del capital de operación, informaron los ejecutivos de la empresa.

Según datos suministrados por el IBCE, la minería es el rubro con el mayor porcentaje de exportaciones del país en el año en curso. Hasta el pasado mes de julio, representaba el 52% de las ventas de productos bolivianos en el mercado internacional.

Por otro lado, el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Eugenio Mendoza, aseguró que los ingresos por la venta de minerales explotados en el Cerro Rico de Potosí superarán este año $us 140 millones para el país, de los cuales un porcentaje importante se quedará en el departamento y en la municipalidad por concepto de regalías mineras.

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