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Mientras el Gobierno y empresarios privados de Cochabamba y de Beni articulan un plan para restablecer el comercio exterior, a través de la hidrovía Ichilo-Mamoré, el emprendedor brasileño-boliviano Edson Santos explota las vías navegables desde Guayaramerín (Beni) hasta el puerto de Manaos (Brasil) y afirma que Bolivia, tomando como ejemplo el desafío que él asumió, tiene ‘gigantescas’ oportunidades para desarrollar comercio internacional a mercados de ultramar vía el océano Atlántico y el Pacífico.

El propietario de la empresa Rioyata Madera indicó que antes de redescubrir la ruta fluvial de acceso al Atlántico exportaba anualmente 70 contenedores de productos forestales (pisos deck) desde Guayaramerín a países europeos, vía Arica (Chile). Acotó que la operación se tornó inviable por los altos costos logísticos y de duración de llegada de la carga al destino final.

Exhausto de los contratiempos, Santos sostuvo que tomó el desafío de despachar su carga, desde Guayaramerín hasta Manaos, y obtuvo varios beneficios, redujo el costo de transporte logístico y alcanzó eficiencia en el tiempo de entrega de la mercancía en su destino. Hoy exporta 100 contenedores al año.

Aclaró que si bien no opera en la hidrovía Ichilo-Mamoré, cree que esta ruta fluvial es una alternativa más de salida de Bolivia a mercados internacionales. “Hay un cúmulo de oportunidades para el intercambio comercial de la producción agrícola, pecuaria y forestal que se genera en Cochabamba, Santa Cruz, y los departamentos amazónicos (Beni y Pando). En la misma dimensión, tiene inmejorables ventajas para importar bienes”, apuntó Santos.

La exploración de vías navegables y experiencia adquirida por Santos deja ver que la conectividad comercial de Bolivia con el mundo es posible y que el interés del Gobierno y el sector empresarial privado de Cochabamba, La Paz, Beni y Pando de reactivar la operación de navegación en la hidrovía Ichilo-Mamoré transita en el camino correcto.

El 18 de noviembre, en el acto protocolar de los 178 años de creación de Beni, el presidente Luis Arce adelantó la reactivación de la hidrovía Ichilo-Mamoré, como el camino para integrar a este departamento con el resto del país. Un mes después, en el Congreso Empresarial 2020 ‘Cochabamba Región de Oportunidad’ el Jefe de Estado afirmó que esta ruta fluvial “no solo es una autopista para llegar hasta Guayaramerín y el Atlántico, sino que también se convierte en una estrategia turística para Cochabamba, Santa Cruz y Beni. No solo es traslado de mercancías sino de pasajeros y turismo, en la que la participación del sector privado, con inversiones extranjeras, es una necesidad y eso implica una planificación conjunta”, enfatizó.

En esa perspectiva, el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Beni (FEPB), Jorge Núñez del Prado, refirió que el mayor potencial de la hidrovía Ichilo-Mamoré es que conecta Beni, Pando y Cochabamba con los océano Atlántico y el Pacífico.

Hizo notar que soya, maíz, sorgo, arroz, carne bovina, castaña, cacao y productos forestales son los productos que tienen mayor oportunidad de salida comercial a mercados de exportación desde las regiones mencionadas. “En la próxima década la operación de comercio exterior va a llegar a generar más de $us 1.000 millones por año”, anotó Núñez del Prado.

El proyecto para impulsar la hidrovía incluye tres fases. La primera, mantener navegable el río Ichilo (del 15 de diciembre de este año al 15 de junio de 2021). La segunda contempla la implementación y mejora de estructura junto a la promoción de productos exportables (del 1 de enero al 31 de diciembre de 2021) y la tercera fase que tiene el propósito de sostenibilidad del funcionamiento de la hidrovía (desde el 2 de enero de 2021 hasta el 31 de diciembre de 2024). Este es plazo decisivo para que el emprendimiento funcione plenamente.

Otros actores

Para el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba (FEPC), Javier Bellott, restablecer la operación fluvial puede conectar ambos océanos (Pacífico y Atlántico) generando oportunidades de comercio interior y exterior desde regiones de Cochabamba y Beni con los estados de Rondonia y Acre, en Brasil.

Relevó el potencial de exportación de amoníaco y urea desde la planta en Bulo Bulo (Cochabamba), cuya capacidad de producción es de 432.000 toneladas métricas/año de amoníaco y 756.000 de urea. “Con el 20% de la producción se cubren las necesidades del sector agropecuario nacional. Mientras que el 80% restante puede ser exportado, sea directamente a Brasil o a Argentina.

Por la hidrovía Ichilo-Mamoré se podría transportar toda la urea y amoníaco destinadas a exportación, desde Puerto Grether, ubicado a menos de tres kilómetros de Bulo Bulo, hasta Guayaramerín, y desde allí al Estado de Rondonia en Brasil”, mencionó, al aludir que la harina de soya, orégano seco triturado, ajo entero seco, papa blanca, maíz verde, cebolla colorada y blanca, maní, aguardiente de vino (singani, sal de mesa e industrial, cuero bovino entero, calzados de cuero y confecciones textiles también tienen muchas oportunidad de negocio con márgenes de utilidad de 50 a 110%.

A decir de Bellott, la reactivación de la hidrovía trascenderá en la reducción de los costos de logística. La relación de transportar una tonelada de productos vía terrestre, con el modo fluvial, es de 6 a 1.

“Hay algunos productos del norte de Argentina que consumen en el norte de Brasil y llevar esa misma oferta desde Cochabamba, producida en esta región, es un 25% más barato”, señaló Bellott, al anotar que con la reactivación de la hidrovía, se espera que Beni duplique su PIB en los próximos tres años, de cerca de Bs 1.611 a Bs 3.000 millones.

En el caso de Cochabamba, el dirigente empresarial aludió que se espera un aumento de las actividades comerciales e incremento del PIB en un 40%, en el mismo periodo, retornando a ser uno de los principales departamentos de desarrollo económico.

El martes, después de la reunión en la que participaron directivos de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), dirigentes empresariales de La Paz, Beni, Pando, directivos de la Cámara Departamental de la Construcción de Cochabamba (Cadeco) con el ministro de Ministerio de Obras Públicas, Servicios y Viviendas, Édgar Montaño, se anunció la conformación del equipo técnico de la Unidad Técnica de Hidrovías (UTH) y el envío del primer convoy de carga desde Puerto Villarroel (Cochabamba) hacia Guayaramerín (Beni). Se habló de 60 días para concretar este proceso.

El Gobierno está impulsando la hidrovía para reactivar la economía del pueblo boliviano y con la ayuda de los empresarios del país vamos a desarrollar la productividad y además el turismo de la región”, manifestó Montaño.

Para encaminar el proyecto, las autoridades y profesionales de la UTH coincidieron en que es crucial recuperar la navegabilidad en el corto plazo, por lo que será importante contar con el compromiso de los operadores de barcazas de Beni que transportan carga fluvial.

Sector agropecuario

Desde la mirada del presidente de la Cámara Agropecuaria de Beni (CAB), Alfredo Tababary, el ítem de transporte es uno de los eslabones principales de cualquier cadena productiva, llegando en muchos casos a representar más del 25% del costo productivo y la reactivación de la hidrovia Ichilo-Mamoré acorta distancia y tiempo, por ende reduce costos.

Con el nuevo Plan de Uso de Suelo (PLUS), a decir de Tababary, hay más de 5 millones de hectáreas aptas para agropecuaria en la zona norte de San Joaquín (Provincia Mamoré), cuyo potencial es enorme y al ser tierras altas y estar sobre la hidrovía, se convierten estratégicamente en otro polo de desarrollo agrícola, pecuario y forestal.

En su criterio, Cochabamba será el otro puntal de ingreso a la hidrovía. “El intercambio de productos y la complementación de materia primas e insumos, como sales minerales, calcáreo y urea, proveniente de Cochabamba, indiscutiblemente dan a Beni una ventaja económica y viable en pro mejores días”, afirmó Tababary.

Otro eslabón de la cadena

Para el gerente general de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (Cadex), Martín Salces, la hidrovía Ichilo-Mamoré es una ruta importante, para el comercio exterior, y una alternativa viable para acceder al océano Atlántico, pero se requiere realizar trabajos de limpieza y dragado en las zonas críticas de esta ruta, hasta poder conectar la vía con Porto Velho-Brasil.

Plantean ver la globalidad en la vía fluvial
Para el consultor nacional e internacional de logística fluvial, Enrique Prudencio, en la medida que la opinión pública, los productores, los empresarios y los gobernantes tengan la visión de que no se trata de vincular dos departamentos (Cochabamba y Beni), sino integrar Bolivia al mundo entonces los beneficios económicos de desarrollo e integración regional son de máxima importancia y “sencillamente enormes”.

El experto relieva que la hidrovía Ichilo-Mamoré-Madera-Amazonas es un eje de integración y desarrollo y para Bolivia representa una salida al Atlántico y al Pacífico. “Hay que ver la globalidad de los cursos navegables amazónicos bolivianos nos dan acceso al mar y no solo al Pacifico sino al Atlántico”, anotó.

A decir de Prudencio, el transporte fluvial es un importante factor de aporte al desarrollo y es un medio por el cual se puede efectuar transporte masivo a bajísimo costo. Alude que es la sexta parte en flete que el transporte carretero y la tercera parte que el transporte ferroviario.

En lo inmediato la vía Ichilo-Mamoré-Madera-Amazonas tiene varias oportunidades. La colindancia de Beni con los estados de Mato Grosso y Rondonia de Brasil hace que la demanda de productos de Bolivia sea importantes en estas dos regiones del país vecino. Por ejemplo, la urea que se produce en la planta de Bulo Bulo y cuando se incorpore el tramo ferroviario entre Montero y Bulo Bulo habrá oportunidad de exportar azúcar a Brasil que tiene una necesidad cautiva. Otros productos con alta demanda y mercado cautivo son también la sal y el cemento.



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