Escucha esta nota aquí

De forma unánime, asambleístas del MAS admiten que su partido se equivocó al no asumir la derrota en el referéndum del 21-F, cuando la mayoría votó por el No a la reelección presidencial indefinida.

El diputado David Ramos dijo que no acatar el resultado del 21-F fue una decisión no muy acertada en su momento. Sin embargo, el legislador considera que es una etapa superada, ya que las últimas encuestas de intención de voto ubican al MAS en el primer lugar de la preferencia electoral.

La realidad del partido, según el análisis de Ramos, es que las encuestas demuestran que a pesar de los ataques y denuncias de fraude, “el pueblo nos tiene como preferencia electoral y existe una diferencia de 14 puntos sobre las alianzas que se oponen al MAS”.

El asambleísta potosino y expresidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, advierte que la repostulación, pese al 21-F, fue un factor para que muchas personas dejen de apoyar al proceso de cambio porque sintieron que no hubo respeto a la Constitución y que se rompía el estado de derecho. “Considero que este fue un factor preponderante para que sectores aliados al MAS hasta entonces, decidan alejarse”.

No obstante, el diputado atribuye la decisión a los estrategas del partido y no a Evo Morales. “Fue un error, definitivamente, de los malos asesores que tuvo el gobierno, prefiero no hablar de quiénes”.

Algunos asambleístas, como Sonia Brito y Adriana Salvatierra, prefirieron no comentar el tema.

El dirigente de los Interculturales, Henry Nina, recordó que el MAS no tocó la CPE, y que la consulta al Tribunal Constitucional Plurinacional fue “absolutamente legal y legítima. Por lo tanto, no se puede hablar de que se hubiera cometido un error”.