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Por la frontera con Chile no solamente hay tráfico ilegal de autos chutos, contrabando y drogas, también existe trata y tráfico de personas, un cruel negocio que se aprovecha de la vulnerabilidad de los migrantes. Este lunes un ciudadano dominicano, de 30 años, perdió la vida cuando cruzaba de Bolivia a Chile. Según las autoridades chilenas, entre enero y la primera quincena de septiembre un total de 12 personas murieron en el intento por atravesar la línea fronteriza de forma ilegal.

El director nacional de Orden y Seguridad del cuerpo policial de Carabineros, Esteban Díaz, informó que durante ese periodo de tiempo fallecieron ocho ciudadanos venezolanos, dos colombianos, un boliviano y un dominicano.

“Coyotes” y “piratas” ofrecen traslados de ciudad a ciudad, pero no pocas veces abandonan a los migrantes en la carretera. “Lucran cobrando con la necesidad de las personas”, dice la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En la terminal de buses de Antofagasta han visto furgones y camiones dejando personas, relatan los periodistas Claudio Cerda y Javiera Verástegui, en una nota escrita por ambos para el diario El Mercurio de Antofagasta.

El 3 de febrero de este año dos personas murieron en la frontera Colchane-Pisiga. Los migrantes, que formaban parte de un grupo más grande de unas 30 personas, eran de nacionalidad venezolana y colombiana, uno de ellos tenía 70 años de edad. El 25 de mayo otra venezolana murió mientras cruzaba a pie la frontera entre Chile y Bolivia, convirtiéndose en la sexta fallecida en este año.

El 22 de agosto, un hombre de 52 años se convirtió en la undécima víctima de este hecho.

El 13 de septiembre volvió a ocurrir, pero esta vez fue un ciudadano dominicano, lo que elevó a 12 el número de víctimas por atravesar pasos no habilitados, informaron las autoridades chilenas.

El Mercurio de Antofagasta reseña que, según una encuesta de marzo pasado de la OIM sobre migración venezolana hacia Chile, implementada principalmente en la Región de Tarapacá, los extranjeros consultados declararon haber gastado $us 1.475 para llegar solo hasta la frontera chileno-boliviana. En tanto, desde Iquique a la desembocadura de transportes irregulares cobran entre $us 27 y 40 por persona. Desde ese lugar hasta Antofagasta cobran otros $us 27.

Un desembolso que se incrementa por la condición migratoria irregular que enfrentan, ya que las líneas de buses evitan transportarlos. Víctor Flores Dañobeytía, coordinador de la OIM para la Macrozona Norte de Chile, comenta que la mayor vulnerabilidad de los nuevos flujos migratorios de venezolanos los expone a mayor riesgo de abusos.

Ante esa necesidad, hay algunos que de manera inescrupulosa lucran cobrando valores abusivos en transporte informal. Por ejemplo, en trayectos como Colchane y Huara, llegan incluso a cobrar entre $us 70 a $us 80 por 200 kilómetros de viaje”, afirma. Se arriesgan a morir y son abusados.

“Hay una necesidad de las personas de llegar a su destino, reunificarse con algún miembro de sus familias, y en el contexto que están ingresando al país por pasos no habilitados genera se cobran precios desproporcionados en una situación de necesidad”, agrega el coordinador de la OIM en la Macro Zona Norte.

Hechos

APROVECHADORES
El gasto en transporte informal o formal, se suma el cobro de sujetos denominados “coyotes”, quienes a cambio de algún monto en dinero guían a los grupos de migrantes por “trochas” o pasos no habilitados. De acuerdo a datos de Carabineros, entre enero y julio pasado, la entidad registra un total de 346 víctimas de tráfico de migrantes en el país.

DATOS
El indicador lo encabeza Antofagasta (224), Tarapacá (79) y Arica y Parinacota (43). Hasta julio pasado la región encabezaba además a nivel país el registro de detenidos (30) y 23 procedimientos por este delito.

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