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Luis Pastor, doctor en Periodismo por la Universidad Ramón Llul (URL), plantea que las universidades implementen una calificación de habilidades que demuestre todo lo que es capaz de hacer el profesional. Señala que las universidades no están formando para responder al mercado laboral.

¿Qué conclusiones suergieron del encuentro internacional de educación superior?
El III Foro Internacional de Educación Superior. organizado por la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) y Virtual Educa, fue un espacio para hablar de educación superior, los retos y los cambios después de la pandemia. 

Además, de la formación de postgrado a nivel Latinoamérica. Se expuso sobre los profesionales que forman las universidades y los que necesita el mercado laboral. Hemos visto que los aprendizajes estudiantiles aún son desiguales.

¿Las universidades están formando estudiantes para el mercado laboral?
Se tiene el problema que demora tanto la formación que ya cuando los estudiantes terminan su plan de estudio, el mercado requiere de otras habilidades.

Es necesario hacer cambios constantes en las asignaturas, para eso se requiere apoyo de los gobiernos, trabajar con ellos, y con los empresarios, para escuchar las habilidades que se necesitan en los trabajos.

Después de la experiencia de clases virtuales en pandemia, ¿cómo deberían continuar las clases en las universidades?
Todos quisiéramos que las cosas vuelvan a ser como eran antes de la pandemia de coronavirus, pero no será así.
La pandemia aceleró un proceso que tenía que llegar, que es la opción de tener otra alternativa de formación.

Ahora las universidades deben ofrecer programas híbridos, que combinen las clases virtuales con las sesiones presenciales prácticas, que permitan a los estudiantes desarrollar su conocimiento y ponerlo en práctica.

Se debe convocar a clases para resolver ejercicios o hacer prácticos, clases más interactivas, porque no es motivador pedir a los estudiantes que asistan a encerrarse en una habitación donde un hombre lee unas diapositivas, sin ningún rasgo digital.

La digitalización es la transformación de una sociedad a nuevos procesos productivos.

¿Qué se debería hacer para mejorar?
Son varios aspectos. Uno es la estructura del Estado, que muchas veces crea un proceso moroso de aprobación de carreras. Entonces, cuando una malla curricular se aprueba, toma tanto tiempo, que ya el mercado laboral requiere de otras formaciones.

Otro aspecto es la dirigencia, que tiene algunas veces ideas muy convencionales, que no se arriesga a cambios o innovaciones.

También deberían ofrecer titulaciones intermedias, es decir, que el estudiante no tenga que esperar tres o cinco años para tener su título y decir a las empresas: “ya sé algo”.

Es necesario que puedan recibir títulos después de terminar de avanzar un bloque de asignaturas, así puede ejercer y también seguir su formación.

¿Y el trabajo con los docentes? ¿Se los debe renovar cada cierto tiempo?
A los docentes no hay que dejarlos solos, se los debe acompañar en el proceso de enseñanza.

Se los debe ayudar a estar preparados a responder a las nuevas generaciones, a impartirles conocimiento de la forma en la que sean capaz de aprender.

En Bolivia la mayoría de las carreras duran cinco años, ¿cuál es la tendencia internacional?
A escala internacional la tendencia es reducir los años de estudios, también que las universidades dicten cursos más cortos, que apoyen en la formación continua.

Hay experiencias de estudiantes que se gradúan por excelencia o estudian varias carreras, pero no trabajan. ¿Qué se recomienda a los estudiantes para que no les suceda esto?
Algunas veces tenemos estudiantes graduados con excelencia académica, que tienen puntajes elevados, pero si los presentan a las empresas esto no significa nada, estos son solo números dentro fuera de la universidad. Las calificaciones cuantitativas tienen un valor en el ámbito académico, pero no en el mercado laboral.

A las empresas les interesan los resultados en el campo de desempeño, saber qué puede hacer el profesional, qué habilidades logró desarrollar, cómo aportará al desarrollo de la empresa. Por eso, es necesario que las universidades, además de calificaciones cuantitativas, informen sobre qué es capaz de hacer esa persona.

Todos los estudiantes salen de la universidad con conocimientos similares, todos tiene que haber aprendido las bases necesarias para graduarse. Lo importante no es saber la información que tengan, sino las habilidades que lograron desarrollar.

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