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Roger y Wilson iniciaron su amistad desde las épocas del colegio. No solo eran inseparables en los juegos y la diversión, sino también a la hora de encarar las tareas y alguna que otra actividad. Se complementaban en casi todo. Con los años fortalecieron su amistad y hasta se hicieron compadres. Al quedar ambos sin trabajo, luego del recorte de personal en las empresas en las que trabajaban fue que decidieron unirse en un emprendimiento de alimentos. 

El proyecto en el que invirtieron sus ahorros naufragó al tercer mes, por diferencias en cómo encarar el negocio. La sociedad pronto se disolvió y con ella la amistad de décadas. Actualmente no se hablan y si uno menciona al otro es para reprocharle cosas. Detrás de esta anécdota, la mezcla de amistad y negocios sigue dividiendo aguas entre los que creen que siempre es una mezcla explosiva y los que opinan que hacer negocios con un amigo siempre es mejor que con un desconocido. 

Pero ¿es posible que una relación de amistad resulte ilesa ante el fin de una sociedad? “Claro que sí, depende de la madurez emocional de las personas involucradas”, señala María Fernanda Roca, que es la directora ejecutiva de una empresa de Coaching y Reclutamiento que lleva su nombre. 

Acerca de si se pueden separar las aguas entre los negocios y la amistad, cuando hay una sociedad sostiene que “es natural escuchar decir que se mantendrá lo profesional fuera de lo personal en una relación laboral, pero en la práctica es algo complicado, ya que existe un vínculo emocional de ambas partes, no es imposible, pero toca ser racional y tomar las situaciones con foco en los objetivos del negocio. Es decir, ponerle mucha racionalidad al proceso de comunicación”, explica Roca.

 Por otro lado, los conflictos pueden desgastar la relación de amistad y se puede evitar “si se genera un sistema de comunicación constante y de confianza, ya que al asignar roles claros y comunicación a través de canales formales sostenido en el tiempo es viable”, opina la especialista en Recursos Humanos.

 En tanto, Paola Querejazu, especialista en Recursos Humanos y de gerente de Gestión de Riesgos de Personas, cree que es posible terminar un vínculo comercial y mantener la amistad.

Es posible siempre y cuando al inicio de la sociedad se hayan pautado con mucha claridad las expectativas y las reglas del juego. A mucha gente no le gusta pensar en que algo falle (matrimonios, negocios, etc.) pero el hacerlo cuando no ha sucedido permite tener un plan B que establezca claramente las opciones de salida que se podrían tomar. También permite tener una conversación sobre temas difíciles sin que las emociones negativas afecten el resultado. Por supuesto, en cualquier caso, dependerá mucho del grado de madurez de cada persona y de la claridad de los roles en el negocio”, opina Querejazu.

 Equilibrio 

El exceso de confianza entre amigos puede generar graves errores y malentendidos en los roles dentro de un negocio y para evitarlos es importante tomar en cuenta que la “confianza tiene un concepto bastante amplio, yo creería que es confianza y respeto, ya que al asumir un rol en una sociedad me comprometo con mis habilidades y competencias profesionales con un propósito y objetivo claro”, sostiene Roca.

 Pero a la vez ¿Cómo evitar que el ambiente relajado entre amigos no se extrapole en la oficina? 

“Siempre hay temporadas altas y bajas en el desempeño de las personas, la clave es que haya un equilibrio de ambas partes, por eso para crear una sociedad no es la amistad lo indispensable, sino el encaje que se da entre los diferentes perfiles. Es decir, el ‘match’ de la combinación necesaria para que ese negocio funcione. Se tiene el pensamiento erróneo que yo necesito algo similar a mi estilo cuando busco un socio, pero el análisis va más allá de la similitud”, opina la especialista en gestión humana. 

Asignar pagos y responsabilidades entre amigos puede ser algo complejo e incómodo, en una sociedad comercial “la clave está en cómo lo hago, crear un ambiente en el que el amigo asuma estas responsabilidades desde una conversación clara y práctica, dar órdenes tal vez no sería la forma, pero usando un par de situaciones y preguntas, se podría lograr hasta mayor compromiso, no todo se resume a dar órdenes, hay que saber ser líder en general, más aún con los amigos, en donde se puede sacar mucho provecho del ‘engagement’, sostiene Roca.

 Recomendaciones

 Para lograr una armonía entre amistad y negocios, Roca sugiere, primero “hacer un FODA de cada uno de los socios, tener claro que va a poner cada uno para que el negocio prospere, y desde ahí, analizando fortalezas y áreas de mejora trazar la cancha. Así como también programar reuniones en donde se pueda conversar con claridad los avances y los roles de cada uno, y es mejor si se contrata una persona para que dé soporte a ello, yo muchas veces como Coach Ejecutiva soy parte de mesas de trabajo de socios amigos, en donde he realizado un trabajo de empuje, y sobrellevar las barreras que se van presentando en el camino”, concluye la especialista.

 

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