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25 de abril de 2023, 4:00 AM
25 de abril de 2023, 4:00 AM

Por César Dockweiler – Economista especialista en Gestión Pública y Desarrollo

Deseo que a mi Bolivia le vaya muy bien. Por eso, me propuse hacer opinión propositiva como boliviano y economista que ama a su patria. Sé que mis opiniones no han caído bien a muchas personas que intentan proteger la imagen personal del presidente como el “economista del milagro”. Pero más allá de lo personal, pienso en nuestra gente y en las consecuencias que sufriremos si la situación económica que estamos viviendo se convierte en una crisis.

No quiero generar zozobra en los bolivianos ni mucho menos generar inestabilidad política. Lo que quiero es generar una reacción adecuada, efectiva y oportuna por parte de mi Gobierno para que la situación difícil en la economía no se convierta en una crisis económica.
Hay muchos indicadores que respaldan mi aseveración de que estamos en una “situación difícil”, como la caída de las reservas internacionales, el alto déficit fiscal, el crecimiento del gasto público en subvenciones, la desaparición o especulación del dólar, la caída de la calificación de riesgo del país; indicadores que demuestran una “situación difícil” en la economía.

Me sorprendió mucho cuando inicialmente no se reconocía la existencia de un problema y se intentó trasladar un optimismo gubernamental hacia la población que en su día a día no la está pasando bien. Luego, me volví a sorprender cuando el vicepresidente y el ministro de Economía reconocieron que no hay plata y hay dificultades en la economía. Pero me sorprendió aún más cuando, después del Gabinete Ampliado, nos dicen que todo marcha muy bien y que la opinión de quienes pensamos que hay problemas económicos solo son parte de “un plan de desestabilización”. A eso le llamo “sicosis política”, descalificando la opinión crítica cuando los síntomas nos muestran a la economía con una enfermedad que requiere cura.

Espero estar equivocado y que mi lectura respecto a la economía esté muy alejada de la realidad. Espero estar equivocado y que nuestra economía sea próspera y genere miles de empleos en el corto plazo. Espero estar equivocado y que solo sea especulación la ausencia de los dólares. Espero estar equivocado y que tengamos incremento de las reservas internacionales con la compra de oro facultada por ley. Espero estar equivocado y que nuestra economía brinde prosperidad para todos. De veras espero estar equivocado porque quiero a mi Bolivia próspera, sin pobreza y con grandes oportunidades para todos los bolivianos.

Pero si mi lectura es correcta, si realmente estamos en una situación difícil, entonces es fundamental que se tomen medidas urgentes y efectivas para evitar que esta situación se convierta en una crisis económica. Es importante reconocer que la economía es un tema complejo y que no existen soluciones mágicas o simples para resolver los problemas que enfrentamos. Sin embargo, lo que sí existe es la necesidad de trabajar juntos, tanto el Gobierno como la sociedad civil, para encontrar soluciones que permitan el desarrollo económico y social de nuestro país.

El Gobierno tiene la responsabilidad de escuchar las voces de la sociedad en su conjunto, y de tomar decisiones que benefician a la población en general.
En conclusión, espero estar equivocado sobre la situación económica de Bolivia. Pero si no es así, entonces es crucial que se tomen medidas efectivas para evitar que la situación de nuestra economía se convierta en una crisis. Todos debemos trabajar juntos para encontrar soluciones y lograr una Bolivia próspera para todos los bolivianos.

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