20 de junio de 2023, 4:00 AM
20 de junio de 2023, 4:00 AM

El presidente Luis Arce Catacora volvió a agredir a Santa Cruz y a sus habitantes. Con mucha carga de prejuicio y poco argumento serio y sólido, dijo que en este departamento no hay ideas ni proyectos para desarrollar la región o el país. Por la investidura que tiene, sus palabras pesan, lastiman y ofenden a la región más pujante del país.

Luis Arce se refería a la agresión que sufrió la asambleísta del MAS, Muriel Cruz, cuando intentaba ingresar al edificio de la Gobernación cruceña durante una vigilia de opositores a ese partido político. El hecho, cobarde y condenable, mereció y merece el repudio de toda la ciudadanía, la de este departamento y del país. Pero, curiosamente, el primer mandatario la utiliza para atacar a una región, en vez de ordenar y presionar para que la Policía detenga a las mujeres que golpearon a la legisladora y que se haga justicia con ellas, ya que son las únicas impunes pues las fuerzas del orden no han dado con ellas, lo cual no deja de llamar la atención.

Pero, yendo al fondo del asunto, el presidente afirma que en Santa Cruz no hay proyecto de país ni ideas para el desarrollo. Habrá que preguntarle dónde vive o si sus prejuicios sobre lo cruceño constituyen unas gafas tan oscuras que le impiden ver datos reales.

Santa Cruz es el departamento que más crece, con una tasa que duplica a la expansión poblacional de Bolivia. ¿Por qué? Porque es aquí donde la gente ve oportunidades y esperanza de tener mejor calidad de vida. Esta región es la que más aporta al Producto Interno Bruto nacional y lo hace con esfuerzo propio; es decir con la creatividad y el empuje del sector privado, sin depender de las pegas del Estado que, hoy por hoy, están sobredimensionadas y sangran recursos del erario nacional.

El corazón de la producción de Santa Cruz está en la agropecuaria y en la agroindustria; las exportaciones no tradicionales fueron mayores que las de hidrocarburos durante y después de la pandemia, sustentando la economía nacional y alimentando al país. ¿Falta de ideas y de proyectos? Hay que recordarle al primer mandatario que en esta región nació la idea de los biocombustibles y que, pese a las deudas del Estado con las industrias, el etanol es clave para que la erogación de recursos en importación de gasolina y diésel no asfixie aún más las cuentas nacionales.

En contrapartida, hay que preguntarle al presidente: ¿Cuál es su idea para acabar con los avasallamientos de tierras que generan inseguridad jurídica y que ya han causado la muerte de varias personas? ¿Cuál es la idea que plantea para que dejen de expandirse los cultivos excedentarios de coca y las factorías de droga en las áreas productivas del oriente?

El sector agropecuario cruceño tiene una serie de planteamientos para que las exportaciones no tradicionales sean más competitivas; en cambio, no se sabe qué plan tienen las embajadas para abrir nuevos mercados y en condiciones ventajosas para la producción boliviana. Recientemente, los industriales pidieron medidas y propusieron una ruta para luchar contra el contrabando; por ahora, solo se ha visto cómo las instituciones llamadas a luchar contra este flagelo son rebasadas por grupos organizados.

Hay más ejemplos. Pero no se trata de competir o de decir quién tiene mejores ideas. Lo ideal sería que don Luis Arce gobierne asumiendo las diferentes posibilidades que se abren para la construcción de país. Es necesario que supere los prejuicios y sea el estadista que todos los bolivianos necesitan. La descalificación no solo ofende y lastima, también provoca y genera sesgos que el país debe superar para escalar a un nuevo nivel de conciencia, más cooperativo que ayude a dar un salto de desarrollo y salir de esta sensación de crisis que a todos preocupa.

Tags