Opinión

Federalismo vs participación directa en la democracia

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17 de enero de 2020, 3:00 AM
17 de enero de 2020, 3:00 AM

Carlos A. Ibañez Meier - PH. D en Economía

El federalismo no es una panacea y no resuelve todos los problemas de la democracia. Un gran desafío para muchos países que enfrentan amenazas separatistas, sigue siendo la adaptación del sistema político del país para satisfacer las necesidades de diferentes grupos de la población (étnicos, lingüísticos y diversidad cultural). 

De hecho, en sociedades con historias interétnicas, tensiones o sentimientos secesionistas poderosos, una federación puede ser la única forma de evitar la partición y sostener la democracia a través del poder compartido en el centro, preservando la integridad territorial de la federación.

Un acuerdo federal tiene el potencial de fomentar la paz y prevenir la recurrencia de conflictos y guerras en sociedades profundamente divididas. Los acuerdos federales pueden acomodar a los grupos étnicos con aspiraciones diferentes de sus comunidades preservando su cultura, lengua y religión, a través de un autónomo administración de un espacio territorial.

En el caso particular de Bolivia, además de la clase mestiza que está repartida a lo largos de todo el territorio nacional, se reconocen cuatro grupos étnicos diferentes en cuatro grandes macro regiones: Aimaras del Altiplano, Quechuas de los Valles, Guaraníes del Trópico y Chaqueños del Chaco Boliviano. Por lo tanto, si tuviéramos que hacer de Bolivia un Estado Federal que tuviera lógica, se tendría que reorganizar la división política del país en función a esos cuatro grandes territorios étnicos y culturales y no a los 9 departamentos actuales.

La aspiración federalista del Comité Cívico Cruceño obedece más al deseo de las logias y la oligarquía cruceña de controlar el poder político, los RRNN y económicos , del departamento que actualmente se lo considera como la “locomotora económica” del país; y para ello han utilizado hábilmente por muchos año la falsa identidad regional camba, como si solo tuviera raíces étnicas y cultuales diferentes al resto del país, ignorando la histórica y enorme migración de gente del occidente, tanto así que a manera de chiste se dice: ”que mueran los Collas, menos papi y mami”.

PARTICIPACIÓN CIUDADANA

La solución a los problemas que enfrenta nuestra democracia no pasa por el federalismo, sino más bien por resolver verdaderamente los problemas estructurales que representa nuestra democracia indirecta la cual solo es representada por los partidos políticos debido a que en la Constitución se concedieron demasiados poderes a la figura presidencial, pensando que ellos serían los verdaderos representantes de la diversidad de nuestros pueblos, porque ellos fueron elegidos por el voto popular.

Esta fue la gran Falacia, ya que la realidad nos muestra, que en vez de representar al pueblo en general representan: primero a sus propios intereses; segundo, a los grandes poderes económicos, sociales y políticos (tanto nacionales, como extranjeros); y tercero a sus bases de soporte (sindical, cultural y religioso).

Debemos devolverle el control al ciudadano a través de la Participación Ciudadana Directa por medio de sus asociaciones civiles organizadas (Comités Cívicos, Confederaciones de Empresarios, Central Obrera, Confederación de Campesinos, Confederación de Pueblos Indígenas, Colegios Profesionales, Universidades Públicas y Privadas, y otras Asociaciones Sociales, Culturales y Deportivas en la conformación de diferentes consejos ciudadanos en las áreas de: justicia, democracia y DDHH, educación y salud, desarrollo económico y social, seguridad y el manejo y conservación de los recursos humanos y medioambiente.

A través de una promulgación de Ley de Empoderamiento Comunitario y la de Ley de Democracia con Participación Ciudadana a nivel Nacional, Departamental y Municipal. Con el objetivo de:

• Ejercer el control sobre la elección de todo el aparato Judicial, que garantice la independencia y calidad de la Justicia.

• Ejercer el control sobre la elección del Tribunal Constitucional, Corte Nacional Electoral, y Defensor del Pueblo, que garantice el voto popular, los DD.HH y el respeto a la Carta Magna.

• Participar y controlar la gestión de Educación y Salud en el país.

• Ejercer la supervisión y participación en la gestión del gasto público, licitaciones y contrataciones de carácter público a nivel Nacional, Departamental y Municipal.

• Participar en la Elección de Ascenso/Destitución de Altos Oficiales de la Policía y de las FFAA.

• Participar y controlar en el manejo y conservación de los RRNN en todo el territorio nacional.

Es muy importante explicar y entender que este nuevo rumbo que tendría que tomar Bolivia seria de largo aliento y que recién se estarían sentando los pilares iniciales en la construcción y modernización continua de la democracia en Bolivia al igual que está sucediendo actualmente en otros países occidentales inclusive en los países nórdicos de Europa. 

Tal como se lo explica en profundidad en mi articulo “Participación ciudadana en la democracia una propuesta para Bolivia” de fecha mayo 14, 2019.

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