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_¿Cuáles son las primeras medidas que tomará en la dirección de la Adecine?
La Adecine ha tenido una etapa muy difícil el año pasado, entre el cierre del Ministerio de Culturas y el cambio de reglamento del Programa Intervenciones Urbanas (PIU) del Ministerio de Planificación que afectó el financiamiento de ese fondo para los proyectos audiovisuales. Es decir, ha sido un año muy irregular institucionalmente, entonces lo primero que hay que hacer es regularizar el estado financiero y administrativo de la institución, y a partir de ahí gestionar un financiamiento para cubrir ese fondo. Esas son las medidas inmediatas.

_¿ Qué ocurrirá con los fondos del PIU?
Ese fondo fue lanzado a través de un convenio de Adecine y el Ministerio de Planificación a través del Programa de Intervenciones Urbanas (PIU). 

Al cambiar el reglamento ese convenio fue disuelto a principios de 2020, por ende Adecine se quedó sin financiamiento para ejecutarlo. Ahora lo que hay que hacer es conseguir el financiamiento, ya sea mediante el mismo PIU, cooperación internacional o de otros recursos estatales. Justamente, uno de mis trabajos en Adecine consiste en buscar y gestionar esos recursos para poder cubrir ese fondo.

Cabe decir que el PIU tuvo un proceso muy transparente en el que incluso hubo jurados internacionales avalados por la Coordinadora de Autoridades Iberoamericanas de Cine. Entonces en el Consejo de Adecine, en el que participan cineastas y el Ministerio de Cultura, vamos a decidir cómo llevaremos adelante ese fondo que ha quedado trancado. Pero una vez tengamos el financiamiento, porque sin el financiamiento no podemos decidir nada.

_Se ha cuestionado que dentro de la nueva Ley del Cine, uno de los artículos sigue siendo una traba para el financiamiento de proyectos ¿Es así?
Adecine nace gracias a la Ley del Cine 1134 y dentro de esa ley, el artículo 17 que ha tenido una doble interpretación y que tiene que ver con la parte de cuota de pantalla que permitiría que el cine se autosustente, que ya no dependamos del PIU ni de otra instancia. Es una cosa de abogados que tienen que arreglar y solucionarlo legislativamente. Una vez solucionado eso, ya podríamos tener un fondo anualmente y no depender del Estado ni del TGN, ni de ninguna otra institución de financiamiento.

_¿Una de las críticas que se le ha realizado a la gestión del cine en el país ha sido el tema de la centralidad. ¿En su gestión se va a trabajar de forma más descentralizada con cada región? ¿Cuál es su idea?
Por supuesto que tiene que ser así. Cuando había el Conacine lo llamaban el ‘Collacine’ y ahora he escuchado que algunos dicen que es el ‘Andecine’ (risas). Es un problema que no solo pasa en Bolivia, también en países como Ecuador e incluso en España. Sin embargo, creo que es un deber de Adecine hacer un fortalecimiento regional de la producción audiovisual. ¿Qué quiere decir eso?, Hacer alianzas con las entidades territoriales autónomas, ya sean gobernaciones y alcaldías, para incentivar la producción a través de fondos.

Entiendo que en la gestión de Roxana Moyano se avanzó mucho en proyectos con el municipio de Tarija y yo voy a ver el informe y vamos a seguir fomentando ese tipo de iniciativas. Es deber de Adecine fomentar el trabajo en todas las regiones del país.

_¿Qué se puede hacer para que Bolivia sea destino para la producción de películas extranjeras?
Ese es uno de los pilares que queremos implementar y tiene que ver con lo que se llaman las comisiones fílmicas, ¿en qué consiste eso? Parte de ese fortalecimiento regional del que antes hablaba implica que los municipios creen una especie de turismo fílmico, donde también se promocionan los lugares donde se realizan las producciones y nosotros tenemos muchos destinos para eso. Entonces se puede llegar a un convenio o complicidad con instituciones como el Viceministerio de Turismo, con el afán de promocionar ese tipo de turismo. Creo que debería haber una profundización en eso y promocionar el país en mercados específicos para que vengan producciones extranjeras. Tiene que ir casado con la formación de personal técnico que pueda respaldar esas producciones.

_Uno de los problemas de los que con frecuencia se habla es de la falta de formación de públicos en Bolivia ¿Qué opina usted?
Hasta hace un par de años sostenía que la única formación de público dependía de la calidad de la obra y era un defensor de eso, pero haciendo un análisis con todos los especialistas que trabajaron en el PIU me di cuenta de que es importantísima la formación de públicos, en el sentido de que los bolivianos nos quejamos que el público ve películas extranjeras, pero no tenemos espacios para mostrar nuestras producciones, entonces creo que debemos conseguir espacios para que el público vea diversidad de producciones, pero necesitamos programadores y distribución.

_ Hay alguna otra área del audiovisual en el que crea que se debe trabajar?
Debemos trabajar con otro tipo de producciones audiovisuales, como es el caso de los videojuegos. Por ejemplo, hay una asociación nacional de productores de videojuegos, desarrolladores de aplicaciones y otros que tienen contenido audiovisual y no me refiero a que solo se los debe regularizar, sino también promocionar y fomentar. Eso nos puede dar un respaldo muy bueno no solo de dinero, también de llegada y de democratización de la producción audiovisual.

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