Opinión

Gobernar el país partiendo de las realidades propias

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28 de noviembre de 2019, 3:00 AM
28 de noviembre de 2019, 3:00 AM

Texto: Wang Jialei

En la historia moderna, para librar a China de la pobreza, el atraso y las agresiones foráneas, muchas personalidades patrióticas del país asiático hicieron intentos con diferentes corrientes ideológicas como el capitalismo, el reformismo, el liberalismo, el populismo y corporativismo, pero ninguna funcionó. 

Finalmente, bajo el liderazgo del Partido Comunista de China, el pueblo chino logró la independencia nacional y la liberación popular después de 28 años de arduas luchas.

Construir un socialismo en un país del Oriente, económicamente y culturalmente atrasado como China, es una gran obra sin precedente. En los últimos 70 años, el Partido Comunista de China, después de sintetizar las experiencias positivas y negativas del país y del extranjero, ha establecido un sistema socialista con características propias a través de prácticas, reformas e innovaciones, logrando éxitos históricos. 

En particular, en los últimos 41 años de reforma y apertura, la economía china ha crecido en promedio anual de 9.5%, convirtiéndose en la segunda economía a nivel mundial, con una clase media más grande del mundo y un PIB per cápita de más de 10.000 dólares por año. Estos cambios titánicos demuestran que el sistema socialista con características chinas es viable, funcional y eficiente.

Si no fuera por el Partido Comunista de China, no habría una China nueva, tampoco la prosperidad ni el robustecimiento del país. El liderazgo del Partido Comunista de China es la selección de la historia y la selección común del pueblo chino, lo que constituye la característica más esencial del socialismo con peculiaridades chinas.

A través de los sistemas de asambleas populares, cooperación multipartidista y consulta política, autonomía étnica regional y autogobierno a nivel de base, el pueblo chino administra los asuntos estatales, las actividades económicas y culturales y los asuntos sociales de conformidad con la ley. 

En China, la democracia se realiza en dos formas fundamentales, haciendo elecciones con votos y hacer consultas plenas antes de tomar decisiones importantes. Sería formalista toda aquella democracia que solo ejercen el derecho a votar y no el derecho a participar en la discución y la solución de los problemas, que solo despiertan a la gente para votar y la mantienen dormida después de la votación.

La pobreza no deber ser el sinónimo del socialismo, la tarea central del socialismo chino consiste en desarrollar la economía. Mientras consolida y desarrolla con firmeza la economía de propiedad pública, China ha alentado, apoyado y guiado sin vacilación alguna el desarrollo de la economía de propiedad no pública, haciendo valer el papel decisivo del mercado en la asignación de recursos. En la actualidad, la economía privada de China contribuye con más del 50% de los ingresos fiscales y crea más del 60% del PIB.

La equidad y la justicia constituyen las exigencias esenciales del socialismo. Mientras hace cada día más grande el pastel, China presta atención a la distribución más racional del mismo, insistiendo en el sistema de “a cada uno según su trabajo” como metodo principal, coexistiendo otras formas de distribución, alentando el enriquecimiento con el trabajo, protegiendo los ingresos legales, aumentando los ingresos de los más necesitados, ampliando la clase media y haciendo reajustes al sector de ingresos excesivamente altos. Se estima que para 2020, toda la población china saldrá de la pobreza extrema.

El mayor peligro para el Partido Comunista Chino que lleva muchos años en el poder, consiste en el divorcio de las masas populares y la corrupción. Por lo que China se adhiere al imperio de la ley, persiste en la igualdad de todos ante la ley, esforzándose por que la gente se sienta justa y equitativa en cada decisión de aplicación de la ley y en cada caso judicial, mientras mejora continuamente los sistemas de supervisión del Partido y del Estado y fortalece la restricción y supervisión sobre el ejercicio del poder, luchando contra la corrupción con cero tolerancia castigando tanto a los tigres como a las moscas, lo que le ha permitido ganar un amplio apoyo del pueblo.

“Las cosas varían, así es la ley objetiva”. No existe un sistema social ni modelo de desarrollo aplicable a todos los países del mundo. Cualquier copia mecánica del sistema o modelo foráneo está condenada al fracaso. Hay que respetar las selecciones independientes de los pueblos. China jamás exportará su sistema y modelo al exterior y se opone a la imposición de otros sobre otros.



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